Con el paso de los años, el cuerpo de las mujeres sufre múltiples cambios. A partir de los 50, ya sea porque tu cuerpo se encuentra en plena revolución hormonal por la menopausia o porque tus gustos han evolucionado, muchas nos planteamos una transformación casi completa de la ropa que nos ponemos. Sin ir más lejos, este año, cuando he hecho el cambio de armario, he reciclado un montón de prendas que llevaba años sin ponerme y antes me encantaban. ¿Habrá llegado la hora de crear un buen fondo de armario que pueda combinar con tendencias y novedades cada temporada sin desechar tanta ropa con el cambio de temporada? Para asesorarme sobre qué no puede faltar en tu armario y cuáles son los mejores básicos, nadie mejor que una experta en moda como Mayte de la Iglesia. Charlé con esta reconocida estilista durante la presentación de las nuevas colecciones de moda primavera-verano de Esmara, la marca de moda de Lidl donde, además de explicarme cuál es el estilismo ideal para una invitada a bodas, bautizos y comuniones, me explicó los colores que mejor favorecen a las mujeres a partir de los 50 y cuáles son los básicos que no pueden faltar en tu armario. "Me parece una época de introducir piezas con magia que nos hagan sentir especiales", asegura.
Mayte, de la nueva colección de moda de Esmara, ¿qué prendas recomiendas para mujeres de más de 50 años?
Pues yo me iría a la colección lino, que creo que es una de las más completas. Tiene dos tonalidades, azules y verdes, que me parecen francamente muy ponibles y nos favorecen a todo tipo de mujeres. Pueden ser tonalidades muy, digamos, tranquilas, pero luego también pueden ser una eclosión de personalidad gracias a los estampados y que además el estampado que está aplicado en esa colección me parece muy bonito. Además, la textura de lino, que es uno de los bestsellers, uno de los referentes. Yo me iría a los dos piezas de lino, un top y un pantalón que te puedes quedar en tonalidades negras, beige o verdes y con esa base trabajar lo que te apetezca o bien introducir una de las piezas lisas, como pueden ser los vestidos en un tono azul bebé, que también es algo como muy multifunción, te lo puedes poner con una blazer para ir a trabajar o te puedes bajar a la playa con unas Havaianas.
Mayte de la Iglesia, experta en moda: "Creo que a partir de los 50 hay que meterle un punch al armario"
¿Cuáles son los colores que no pueden faltar en un armario de una mujer a partir de los 50?
Creo que a partir de los 50 hay que meterle un punch al armario; esto lo sabemos todas. Cuando tenías tu cuerpo de 20, te podías poner cualquier pieza, cualquier prenda que tu percha lo soporta. Es como cuando te comprabas ropa interior o ropa de baño. No importa lo mal confeccionada que esté, la calidad que tenga, lo pequeña que sea, porque tu cuerpo lo puede llevar perfectamente. Luego, cuando entras en unos periodos de mayor madurez, te vas dando cuenta de que tu cuerpo se va transformando por motivos muy diversos: embarazos, menopausia, el envejecimiento natural al que estamos todos supeditados. No hace falta pasar por ningún proceso, digamos excesivamente amplio a nivel cambio, ni de peso, ni de nada, para que tu cuerpo cambie. La morfología se va readaptando y, de hecho, hay marcas que entienden muy bien el cuerpo de una mujer de más de 50 años porque los pantalones, la caja del pantalón, entienden qué le ocurre a esas caderas, cómo se aplana el culo por un lado, cómo se redondean las caderas, cómo desaparece un poco la cintura. Es natural. Y entonces las marcas tienen que entender que hay un público nicho que necesita un tipo de producto específico.
¿Qué crees que cambia en las mujeres a partir de esa edad?
Creo que es un momento en el que se han superado vergüenzas, traumas. Estás en un capítulo de tu vida en el que el nido desaparece de alguna manera y te puedes enfocar mucho más en ti misma, en conocer, en conocerte, en saber ya qué has llevado, qué no, qué te arrepentiste de llevar... Y todo aquello que encima no hayas probado es el momento de hacerlo. Y creo que hay un gran espectro de piezas, de tendencias y de moda, que es el momento de utilizarlas . Por ejemplo, las gafas de ver que para muchas se convierten de repente en un complemento obligatorio en tu vida, lo quieras o no. Y ves cómo la gafa también empieza a ser más arriesgada, más transgresora; pasas de monturas efímeras a algo llamativo en color, grande, con materiales distintos. Y a mí me parece una época de vivir la vida e introducir piezas con magia que nos hagan sentir especiales. Yo creo que hay muchos iconos y, gracias a las redes sociales, ha habido muchos perfiles, incluso en edades mucho más elevadas, en torno a los 70 o a los 80, que esos estilismos tan ricos en complementos, en colores, en volúmenes, en texturas quedan maravillosos en ellas precisamente porque tienes ganas, te sientes identificada con eso tan llamativo, potente y quizás en otras épocas de tu vida necesitabas abogar por algo más sencillo, más cómodo, más pragmático o incluso tenías menos tiempo para ti para pensar esos looks con tanto arte. Entonces, yo es que creo que a partir de los 50 hay que ir a por todas.
Mayte de la Iglesia, experta en moda: "Hay que buscar las prendas que de verdad nos sienten bien"
Y si tú tuvieras que elegir cinco prendas que no pueden faltar en tu armario, a partir de esta edad, ¿cuáles serían?
Las prendas básicas, todo el mundo las sabemos porque son un recurso, son como una especie de flotador que las ves en el armario y es inevitable ir a por ellas. Yo creo que sobre todo hay que abogar por esa blazer, ese pantalón, ese vestido, ese jersey y esa camiseta que nos gusta, que con esos cinco elementos podemos jugar muchísimo a hacer infinidad de combinaciones, pero buscar aquellas que de verdad nos sienten bien, bien sea a través del corte de esas piezas o bien sea a través de los materiales. Yo todavía no estoy en los 50, estoy casi; me quedan tres años. Pero es verdad que a lo largo de estos últimos años he ido primando aminorar la cantidad de cosas que tengo. Ya no te digo que es un recurso. Hay que invertir en piezas buenas. A veces también hay que invertir en mantener bien las prendas que adquirimos porque maltratamos muchísimo la ropa, lavándola mal, no planchándola, no teniéndola remendada, por ejemplo, una pequeña rotura, un botón que se nos ha caído. Todo eso lo hemos perdido.
¿Es un poco volver a lo que hacían nuestras madres y abuelas que tenían todo perfectamente planchado y cosido, no?
Todas esas cosas que hacían nuestras abuelas no las hacemos. Yo estoy abogando mucho por eso. Mantener en perfecto estado las prendas que tengo de diversas maneras para al final encontrar un look que sin complicaciones se vea bonito, porque también cuando las prendas están deterioradas, todo eso destruye mucho esa imagen que proyectamos. Y no es tanto las piezas clave para mí, sino cómo te sientan y en qué estado se encuentran.














