Con la llegada de las altas temperaturas y encadenando una ola de calor tras otra, una de las dudas más repetidas en millones de hogares vuelve a ser la misma: ¿es muy caro dormir con el aire acondicionado encendido durante toda la noche? El miedo a una factura de la luz disparada hace que muchas personas opten por apagarlo de madrugada o incluso renuncien a utilizarlo pese al calor. Sin embargo, el asesor energético y creador de contenido Alex Bermúdez asegura que esa preocupación está, en gran medida, infundada.

El divulgador, que acumula miles de seguidores en redes sociales gracias a sus vídeos sobre ahorro energético y consumo eléctrico, ha desmontado uno de los mitos más extendidos sobre el uso del aire acondicionado durante el verano. En una de sus publicaciones más recientes explica que mantener el aparato funcionando durante toda la noche no es, ni mucho menos, el principal motivo por el que aumenta el recibo de la electricidad.

Con el aire acondicionado el verano puede ser más fácil

Aunque también hay otras maneras de refrescar la casa, el aire acondicionado es la más utilizada. "Dormir con el aire puesto toda la noche no te arruina, te cuesta menos que el café de mañana", afirma Bermúdez al comienzo del vídeo. Para ilustrarlo, añade que tener el aire acondicionado encendido durante toda la noche puede costar alrededor de 45 céntimos, una cifra que, según él, sorprende a quienes llevan tiempo evitando utilizarlo por miedo al gasto.

aire acondicionado con control remoto
Burak Karademir//Getty Images

Pero el asesor energético insiste en que el verdadero error no está en dejar el equipo funcionando de forma continuada, sino en otro hábito mucho más común. "Lo que dispara la factura de la luz no es dejar puesto el aire acondicionado toda la noche, es ponerlo a 16 grados", explica, subrayando que bajar la temperatura al máximo es lo que realmente incrementa el consumo eléctrico.

Para explicar por qué sucede esto, Bermúdez recurre a una comparación muy sencilla. Según indica, el funcionamiento del aire acondicionado se parece al de un coche circulando por carretera. "Tú piensas que tu aire es igual que un coche, va por la autopista a 120 y el consumo es mínimo", comenta. En cambio, cuando el aparato se apaga y se vuelve a encender constantemente, el esfuerzo que realiza el compresor aumenta, del mismo modo que un vehículo consume más combustible en ciudad entre frenazos, acelerones y semáforos.

Por ello, recomienda evitar la costumbre de apagar el aire cuando la habitación ya se ha enfriado para volver a encenderlo más tarde cuando el calor vuelve a hacerse notar. A su juicio, mantener una temperatura estable resulta más eficiente que obligar al aparato a enfriar la estancia desde cero en repetidas ocasiones.

Lo ideal es mantener el aire acondicionado encendido toda la noche a una temperatura entre 23 y 25 grados

Otro de los consejos que ofrece tiene que ver con la temperatura elegida. Bermúdez recuerda que cada grado que se reduce el termostato incrementa el consumo eléctrico entre un 6 % y un 8 %, por lo que fijar el aire acondicionado en valores muy bajos puede traducirse en un gasto innecesario sin aportar una mejora significativa del confort.

Por ese motivo, recomienda mantener el equipo entre 23 y 25 grados durante toda la noche, una franja que considera suficiente para descansar con comodidad mientras se mantiene un consumo mucho más contenido. De esta manera, asegura, es posible dormir fresco sin llevarse "ninguna sorpresa en la factura del mes siguiente".