La actriz protagonista de Sin senos sí hay paraíso confesó durante un programa de televisión que padeció trastornos alimenticios, concretamente, bulimia.
Cuando tenía 9 años, la colombiana practicaba danza clásica, un tipo de baile muy exigente en cuanto a la forma física se trata. Unas exigencias que la produjeron trastornos cuando comenzó a desarrollar su cuerpo.
“Yo soy casi igual de alta desde que tenía nueve años”, explicó la actriz. “Entonces crecí mucho y me empezó a salir todo por todos los lados, que no me servía para bailar”.
Fue entonces cuando la joven se obsesionó con ser delgada y empezó a provocarse el vómito después de comer con toda clase de medidas. “Estaba tan loca”, confesó, que le pidió a Dios que le diera una anorexia.
Un trastorno que le provocó desmayos y convulsiones. No obstante, Siachoque pudo finalmente combatir la enfermedad y salir de ella. “En esa época no pedí ayuda”, recuerda, a pesar de que “la hubiera necesitado, por supuesto que sí”.
Cabe recordar que tanto la anorexia como la bulimia son peligrosos trastornos que, de no ser detectados y tratados, ponen en peligro la vida de los pacientes.
A pesar de la información, en los últimos años, este tipo de trastornos se han incrementado en los países desarrollados debido a las presiones del mundo artístico y la pretensión de muchas adolescentes de seguir sus cánones.












