Aunque 'La Promesa' lleva ya algo más de tres años poniendo el acento en el devenir de los Luján, la familia aristocrática más popular de la televisión nacional, la serie diaria de TVE diversifica el foco de sus capítulos también en lo que le ocurre al servicio de estos nobles. Así, nos hemos apasionado por los romances de María Fernández, que está atravesando un período muy convulso con su embarazo, su relación con Carlo, el padre de su bebé, y su amor a Samuel, especialmente ahora que la llegada de Estefanía lo ha removido todo. También nos ha conmovido la apertura de Teresa a un nuevo amor junto a Cristóbal tras el adiós a Mauro (Antonio Velázquez) hace ya muchos meses, y seguimos la pista de cerca a Lope, Simona o Rómulo. Sin embargo, algo especial ha unido a la audiencia con Pía, el personaje de María Castro, desde el inicio de la telenovela. La que iniciara su aventura como ama de llaves ha pasado múltiples penurias, desde la devaluación de su rol entre el servicio a sus constantes disgustos personales. No en vano arrastra la cruz de estar casada con un hombre violento y posesivo y de haber sufrido el abuso del barón de Linaja (padre de la marquesa) que se tradujo en su embarazo del pequeño Dieguito. Pero tras un tiempo de cierta calma, todo en su vida se está viniendo abajo. El hombre que le devolvió la ilusión por el amor, Ricardo Pellicer, ha mostrado una cara oculta que no puede soportar y, por si fuera poco, tuvo que confesar a Curro la verdad tras el título que quiere recuperar, manchado por la vergüenza de lo que aquel hombre hizo con ella. Sin embargo, esta semana Pía se va a sentir más al límite que nunca y es que dos revelaciones pondrán a la sirvienta contra las cuerdas.

    maria castro es pia en 'la promesa'
    RTVE


    Las verdades que más duelen a Pía, esta semana, en 'La Promesa'

    En los capítulos de 'La Promesa' de la semana pasada, del 27 al 30 de abril, hemos vivido emociones fuertes con rupturas y acercamientos inesperados, mientras Pía siguió inmersa en su peor período en lo que va de año. Ha pasado tantas dificultades que creíamos que había cubierto el cupo de sufrimiento, pero está claro que aún hay margen para la sorpresa en esta telenovela. El fallecimiento de Ana, la madre de Santos, conmovió a sus compañeros del servicio y agradecieron que Ricardo, padre del muchacho, regresase al palacio para apoyarle. El problema es que escondía una cruda realidad que Pía ha destapado: ese hombre, al que hasta hace unos meses idolatraba, ahora se revelaba como el criminal responsable de esa muerte. Rota por el dolor de tal descubrimiento, entendió la profunda pena en que seguía sumido Santos y, conmovida por su llanto desconsolado, no pudo evitar contarle lo que Ricardo había compartido con ella. Esa confidencia, ahora, se manifiesta como una fractura hostil y cruel entre padre e hijo, algo por lo que Ricardo quizá nunca pueda perdonarla, lo que lleva a Pía a fustigarse a cada segundo por haber fallado a ese hombre por el que aún tiene profundos sentimientos.

    la promesa tve pia y ricardo
    RTVE

    Sin embargo, mientras atraviesa este conflicto, Pía no se percata de que se está adentrando de cabeza en otro misterio. Ella fue quien descubrió a Leocadia y Cristóbal abandonándose a la pasión en un apasionado beso, lo que le hizo temer por el corazón de Teresa, ahora que sabía que entre su amiga y el mayordomo estaba naciendo algo. El tipo jugaba a dos bandas y eso destrozaría a la actual ama de llaves.

    la promesa rtve pia y teresa
    MARTA GARCIA COMPANY

    Afortunadamente, en esta ocasión no es ella quien le hace llegar a la verdad, ya que la propia Teresa inicia sus pesquisas. Adentrándose en el despacho de Cristóbal, investiga entre sus cosas hallando una peligrosa carta que reafirma sus peores sospechas: el hombre del que se está enamorando tiene una amante que firma como 'Mercedes del Amor'. El problema es que este nombre le es más que familiar a la señora Adarre. Haciendo un esfuerzo por remover su memoria, acaba asociando esa identificación con un recuerdo oscuro: ese es el nombre que encontró en el cuaderno de la joyería, lo que la conduce a la revelación más dura que podía imaginar. ¡Cruz es inocente! No fue ella, sino doña Leocadia quien compró el veneno y asesinó a Jana! ¿Qué consecuencias traerá este descubrimiento que, ahora, ya no solo conocemos los espectadores?