En Amar es para siempre, Manolita y Nieves tienen problemas en el súper mercado y están más distanciadas que nunca. Parece que la buena relación que siempre ha tenido las primas Sanabria está pendiendo de un hilo, sobre todo, por las últimas decisiones de Nieves, las cuales nadie entiende y no saben por qué están motivadas ¿Terminará confesando la mujer la verdad?

Por otro lado, Pelayo intenta frenar a Ciriaco para evitar que vuelva a ponerse en peligro buscando a Maribel. El patriarca de los Gómez tiene miedo de lo que pueda pasarle a su nieto y, por supuesto, de lo que podría implicar al regreso de Jeros a su vida. Sin embargo, sabe que Ciriaco es la única oportunidad que tiene Maribel para salir con vida del lío en el que está metida.

Lejos de allí, Quintero parece tener un amago de infarto y se lo oculta a Visi y Benigna, pues no quiere que estas se preocupen por él en demasía. Mientras tanto, Jorge sospecha que Turbinas trabaja ahora para Luján y este lo niega, como vimos ayer en el capítulo de Amar es para siempre. No obstante, el joven no es tonto y teme que su padre esté organizando un nuevo ataque contra Carballo.

Andrea chantajea a Josefa, tal y como le exigió su marido, y Alberto consigue El Vergel. Por otra parte, desde Valencia llegan noticias esperanzadoras sobre Isabel, al mismo tiempo que Vicente comete un error en Los Berrocales. El hombre, además, intenta hacerse con las cuentas de Nieves. Esta, por su parte, acepta verse con Joseba, sabiendo que la cita secreta podría poner en peligro su vida y la de los suyos.