En 'Amar es para siempre' esta semana, Ciriaco se despide de Andrea, a quien perdona, antes de marcharse con Maribel de la Plaza de los Frutos. Mientras tanto, Gloria, encuentra el dossier de Ernesto del Río, su padre. La joven conoce a su progenitor y Esperanza se muestra muy agradecida. Además, Jorge se despide de Turbinas y resuelve sus diferencias con Carballo. Esta última acepta volver al cuerpo de policía y Jorge se quedará con la agencia.

Por otro lado, Rocío y Hugo, apenados por la marcha de Martín, deciden irse a Valladolid. La farmacéutica le revela a su amado, antes de partir hacia su nuevo destino, que está esperando un hijo suyo. A su vez, Fito se une a la expedición londinense de Benigna, Visi y Lorenzo. El cuarteto al completo se despide de sus vecinos y amigos. Además, Andrea ingresa en prisión, pero confía a Manolita su parte del supermercado.

Malena sigue a disgusto por el cambio de residencia de Alicante a Madrid

Lorenzo, Benigna y Visi, acompañados de Fito, emprenden viaje rumbo a Londres, cuando el despacho de abogados arde. Posteriormente, Cristina y Guillermo se van a Valencia dejando a Quintero abatido. Además, Los Quevedo hacen planes de futuro en Madrid y se descubre que Lola tiene un especial interés en esa familia, debido a un romance secreto que vivió en el pasado.

Por otra parte, Elena se plantea contratar a Lola, sin sospechar quién es en realidad. La mujer, finalmente, obtiene su puesto en Confecciones Quevedo y entre Román y ella saltan chispas. Entretanto, Manolita no soporta cómo Marcelino intenta ayudarla en el supermercado, pero no quiere hacerle daño y se lo oculta. Y Quintero no acaba de encontrar su sitio.

Malena sigue a disgusto por el cambio de residencia de Alicante a Madrid. Al mismo tiempo, Carlos y Gala se conocen y no empiezan con buen pie. Además, Elena deja en evidencia a Victoria delante de todo el taller, pero la joven acaba saliéndose con la suya. Y descubrimos que entre Federico y Sonsoles hay algo más que una relación profesional.