En 'Amar es para siempre', la marcha de Román ha provocado un terremoto en la familia y la empresa de los Quevedo. Al mismo tiempo, la noticia de la detención de Soria llega al King's en un momento crítico, amenazando con arrastrar a Crespo hasta el mismísimo infierno. Y por si esto fuera poco, Carlos y Gala regresan a la rutina en el supermercado, tratando de encontrar normalidad en medio del caos. Algo que no será para nada fácil.

Silvia y Quintero hacen planes de futuro, construyendo una visión a largo plazo, mientras Benigna da por sentado su cargo como presidenta de la Asociación. Román, consciente del daño causado, se disculpa con Victoria y Federico, quienes reaccionan de manera diferente ante su supuesta traición.

Lola intenta calmar a Claudia, quien persiste en sus recelos hacia Elena. Isidro busca pasar página, pero Sofía insiste en seguir con la investigación. Elena, por su parte, recurre al chantaje emocional para retener a Malena a su lado.

Marisa cree que Pelayo podría estar malito en ‘Amar es para siempre’

En otro frente, Marisa se sugestiona al enterarse de que Pelayo ha enterrado a varias parejas y piensa que ella podría ser la próxima ¿Acaso ronda una maldición al patriarca de los Gómez? Por otro lado, Román, intentando recomponer lazos, trata de ganarse a Marcelino ofreciéndole clases con Joaquín.

Benigna se siente intranquila por el futuro y el nuevo orden en casa, mientras Gala y Carlos comienzan a temer que sus vidas estén programadas. En un arrebato, Victoria besa a Alicia, añadiendo un giro inesperado a la compleja trama de relaciones familiares y empresariales. Descubre qué más va a suceder esta semana en 'Amar es para siempre'.