La semana pasada, en los capítulos 112 al 116 de 'La Moderna', Matilde e Íñigo por fin pusieron fecha para su enlace aunque, según los planes de doña Carla, la joven Garcés nunca llegaría a ser esposa de Peñalver. En los capítulo 117 al 121 de 'La Moderna' de esta semana (del 11 al 15 de marzo), don Fermín no parece tener intención de parar de jugar a las cartas, pese a que ya no tiene efectivo. Hasta Aguirre le sugiere que lo deje ya. Sin embargo la falta de dinero, precisamente, supone la mayor preocupación para el dueño de La Moderna, y decide volver a entrar en una partida de cartas para resolverlo. Tan obcecado está que incluso se ve dispuesto a cerrar su local unas horas para prepararlo para su partida de cartas. Lo que no sabe es que está dejando al azar la suerte de su negocio.

Una boda con final trágico en 'La Moderna'

Íñigo le comunica a Carla que deberá alejarse de él y, en un principio, doña Carla finge que ha asumido su derrota. Pero lo cierto es que comienza a centrar toda su inquina en Aguirre para que le ayude a poner remedio a esta situación. Sin embargo, los planes de la pareja parecen llegar a buen puerto y, finalmente, suenan las esperadas campanas de boda.

Pocos días antes, Matilde empieza a admitir que su adiós al Salón de té está cerca de producirse: una vez se case, tendrá que dejar su puesto. Al llegar el que será su último día en La Moderna, Teresa tiene unas afectuosas palabras hacia ella, que se agradecen tras las rencillas de días pasados con la encargada. Para la joven es el cierre que necesitaba de su trabajo en un sitio en el que ha sido feliz. De hecho, entre los invitados de su boda están varios de sus compañeros, destacando la implicación de Pietro, que ejercerá como padrino de bodas de Matilde. Sin embargo, los nervios de los preparativos afloran cuando recibe un disgusto de última hora: Pablo tiene un accidente, por lo que su tía Conchita viajará a Jerez para atenderle y cuidarle en su recuperación, perdiéndose ambos el enlace.

Pero pese a estos escollos, la cita finalmente reúne a familiares y amigos. Rosario aparece radiante como madre de la novia, vuelve Luisa justo a tiempo tras la operación en Barcelona, de la que parece que Luisa se va a poder recuperar. En el último momento, los Garcés consiguen reponerse de sus recientes sustos de salud para dar el enlace feliz y pleno que Matilde e Íñigo merecen. Aunque la jornada es maravillosa para ambos enamorados, Matilde no puede parar de dudar que, incluso tras conseguir casarse, doña Carla no se haya guardado bajo la manga ningún as para evitarlo. Pronto comprobamos que esa boda termina en un trágico final.