La semana pasada, en los capítulos 178 al 182 de 'La Moderna', Doña Bárbara está convencida de la implicación de Peñalver en la desaparición de su hija, pero serán varias las voces que traten de convencerla de lo contrario. Esta semana en 'La Moderna' las emisiones van a ser un poco irregulares ya que, con la oferta de partidos de la Eurocopa de Alemania 2024 se altera la programación habitual de TVE. De este modo, el lunes 17 y el martes 18 habrá capítulos completos. Sin embargo, el miércoles no se ofrecerá una nueva entrega de 'La Moderna' y, para cerrar la semana, el jueves y el viernes tendrán una versión reducida que ofrecerá el episodio 185 divido entre las dos jornadas.

Así, en esta semana extraña del 17 al 21 de junio, Antonia y Pietro tratan de convencer a don Fermín de que cambie la norma sobre las casadas en el local, llegando a tener una discusión. Frustrados por no conseguir que el dueño del Salón cambie de opinión, comienzan a pensar alternativas, como montar juntos una panadería. Para ello, la pareja comienza a interesarse por locales que puedan pagar para su negocio. Pero no son los únicos en busca de nuevas oportunidades, ya que Laurita, Celia y don Fermín tratan de convertirse en nuevos arrendatarios de la tienda de gramófonos. Tras tantear las opciones, don Fermín celebrará el éxito de haber podido ayudar tanto a su sobrina Laurita como a Celia a conseguir el alquiler del local. Entre tanto, doña Lázara parece convertirse en mano derecha de don Fermín, que cada vez acumula más poder.

Por su parte, ayuda es la que no tendrán Trini y Miguel como descubran que están embarazados. Él está desesperado por aumentar sus fondos de cara a la llegada del bebé pero tendrá que rendirse con su segundo empleo y su idea de ser vendedor de Biblias, aunque no de un nuevo producto que anda esperando: fajas. La peor parte llegará en el Salón de té, cuando Cañete se entere de que Trini está embarazada.

Una muerte que lo cambia todo en 'La Moderna'

Habrá que estar muy atentos esta semana, porque veremos lo más inesperado que ha ocurrido en 'La Moderna' desde su estreno. Tras la sospechosa desaparición de doña Carla, doña Bárbara será citada para reconocer un cadáver hallado junto al río: ¡es el de su hija! Inmediatamente, Íñigo empieza a notar la presión por ser sospechoso de la muerte de doña Carla. Matilde también comienza a ser consciente de la situación, y mandará a Clarita a casa de su amiga Susana. Su propio compañero sentimental tendrá que soportar que doña Bárbara le acuse públicamente y en medio de la galería, de ser el asesino de su hija.

Doña Bárbara, presa del dolor tras la muerte de su hija, querrá que Fabio aumente su influencia para que detengan a Íñigo como el responsable. Pese a todo, Matilde será consciente de que él no pudo cometer semejante atrocidad. Por último, Íñigo recibirá una última hora acerca de su acusación por asesinato…

En medio de esas tensiones, su gerente César le aconseja que se aparte durante un tiempo. Mientras tanto, él tendrá que seguir lidiando con lo que le dictan desde el sur de Francia. Esta gente ya avisó previamente: las consecuencias recaerán sobre Inés. Ella, que ya le había comunicado que no se irá a América con él ya que aceptará la oferta para protagonizar la opereta, parecía fuera de peligro pero ahora han cambiado las tornas. Lo curioso es que, mientras la vida se le tuerce sin que pueda evitarlo, ella está centrada en otros asuntos. ¿Cuántas probabilidades hay de conocer a la misma persona a la vez y de dos formas distintas? Este es un dilema que tendrán que resolver Inés y Laurita.