• Qué va a pasar en 'Tierra Amarga': Viéndose repudiada por Demir, Züleyha trata de quitarse la vida de una manera horrible, mientras que Müjgan toma una decisión que destroza a Yilmaz.
  • Qué ha pasado en 'Tierra Amarga': Al creer que su esposa le engaña con Yilmaz, Yaman obligó a Züleyha a salir de la mansión a punta de pistola

Züleyha está destrozada después de que Demir le impida ver a su hijos al creer que le fue infiel. La mujer toma entonces la decisión de quitarse la vida prendiéndose fuego en mitad de Çukurova.“Mi muerte quedará en la conciencia de Demir Yaman y de ustedes mis vecinos, quienes creyeron todas las mentiras que se dijeron de mí y me abandonaron a mi suerte, explica ante varios curiosos que se han congregado a su alrededor.

A continuación, la mujer se echa gasolina por encima y coge un mechero. Está a punto de quemarse a lo gonzo cuando Fekeli aparece y le quita el encendedor de la mano. Después de calmarla, la lleva a su casa, donde le pide a sus empleados que le den ropa limpia y la bañen. “Züleyha se quedará en mi hogar el tiempo que necesite”, sentencia.

Yilmaz sigue la pista de Müjgan

Por otro lado, Yilmaz viaja hasta Estambul persiguiendo a Müjgan, quien ha huido con Kerem Ali y pretende viajar hasta América, donde viven su hermano y su madre. Akkaya necesita llegar cuanto antes al aeropuerto y detener a su cónyuge, pues sabe que si esta sale del país on su hijo, no volverá a verle jamás. Sin embargo, la suerte no está de su parte y antes de que pueda finalizar su cometido, es detenido debido a un error.

Al caer la noche, la noticia del intento de suicidio de Züleyha llega hasta oídos de la familia Yaman gracias a dos vecinas que se presentan en la hacienda. Demir también se entera que su esposa se está hospedando en casa de Fekeli y como un loco va a buscarla.

Ali defiende a la muchacha y le deja muy claro al hijo de Hünkar que Züleyha solo se irá de su finca cuando ella. “Repudias a tu esposa y ahora quieres obligarla a regresar contigo. No tienes moral”, le dice antes de errarle la puerta en las narices. Mientras, Rasid no tiene más remedio que dejar plantada a Fadik cuando Hatip le ordena vigilar los establos.