Fekeli y Hünkar unen a sus respectivas familias en uno de los mejores restaurantes de Çukurova para hablar acerca de la enemistad que hay entre ambos clanes. Ali pide que se termine de una vez con este odio que tanto ha dañado a unos y a otros: “Tanto la señora Yaman como yo hemos pasado noches en vela pensando si alguno de nuestros seres queridos no regresaría a casa”.

        Hünkar, por su parte, comenta que los diferentes enfrentamientos que han protagonizado Yilmaz y Demir han socavado la reputación de sus apellidos. “Ahora somos la comidilla de todo el pueblo y eso tiene que terminar”, sentencia la mujer. Lo cierto, es que todos están de acuerdo con sus palabras.

        Yilmaz quiere ver a Adnan

        Acto seguido, Fekeli aconseja a Müjgan y a Yilmaz que se divorcien por el bien de su hijo. Y hace lo mismo con Züleyha y Demir. La doctora deja muy claro que no está pensando en separarse y no firmará ningún papel que de al traste con su matrimonio con Akkaya. Finalmente, la cita termina como empezó, con las dos familias peleadas y sin haber firmado la paz.

        Al día siguiente, Behice sigue lanzando pequeñas pullas a Fikret acerca de su relación con Ali. Al mismo tiempo, trata de que le responda a varias preguntas, esperando que en una de sus respuesta, caiga en un error que devele cuál es su verdadera identidad. Parece que el recién llegado se ha ganado a una férrea enemiga. Mientras tanto, Yilmaz toma la decisión de ir a la mansión Yaman y ver a Adnan.