Justo después de que Nazli presente su renuncia, Ferit recibe unas fotografías que prueban que Asuman robó de su casa los documentos que Demet y Hakan usaron en el juicio por la custodia de Bulut. Muy decepcionado, enfrenta a la cocinera y esta rompe en llanto: “Desde el principio quise contártelo, pero no pude, porque tenía miedo”, se ve obligada a admitir. “Por proteger a tu hermana yo perdí a mi sobrino. Confié en ti como nunca lo hice en nadie”, se lamenta el empresario antes de irse.

Nazli queda desolada y Fatos se convierte en su principal apoyo. Deniz, por su parte, se arrepiente de haber enviado las pruebas a Ferit y se dispone a tratar de enmendar su error.

Asuman cree que Demet la ha traicionado y la chantajea con revelar que se sometió a un aborto. De regreso a casa, la mujer no puede evitar mostrarse preocupada y distante con Hakan, que pierde los nervios. “Esto no es lo que quiero. Serás feliz solo porque estoy cerca de ti. No olvides que esos ojos no verán a nadie más”, grita mientras la zarandea.

Ferit evita la marcha de Nazli de Estambul

Ante el rechazo de Ferit, Nazli se dispone a irse lejos de Estambul y Pinar hace todo lo posible por evitarlo. “Lo hice por dinero y no espero que me perdones. Pero a mi hermana sí. No tiene la culpa, solo quería protegerme. ¿En su lugar no habrías hecho lo mismo?”, cuestiona a Kaya. A pesar de que en un principio este se mantiene intransigente, acaba recapacitando y no cierra el restaurante. De esta manera, ambos vuelven a acercarse por motivos de trabajo.