Llega el gran día. Todos esperan frente a la sala del tribunal ansiosos por descubrir qué es lo que va a pasar. Mahir está preocupado porque Fikret no ha llegado aún y teme que le haya ocurrido algo grave. No se imagina que su madre está detrás de su tardanza… Mientras vuelve a llamar a la abogada, ve a Melek caminando por el pasillo. La mujer está esposada y rodeada de policías.

Mahir quiere acercarse a ella y confesarle cuanto la ama, pero se detiene en el último instante. Cree que no es el momento de revelarle todo lo que siente. Lo único que se atreve finalmente a decirle es que no permita que nada ensombrezca su felicidad.

El momento de la liberación

Acto seguido, Melek y el resto de asistentes al juicio, entran en la sala. Todavía no hay noticias de Friket, pero a la reclusa no le importa. Ha podido abrazar a Elif antes de subir al estrado y eso es todo lo que necesitaba para tener esperanza. Debido a la ausencia de la abogada, el juez toma la decisión de posponer el juicio.

Todo parecía perdido para Melek cuando, de repente, Dilek, uno de los compañeros de Friket, entra en la estancia y asume la defensa de la mujer. Debido a las múltiples pruebas que muestra el licenciado, el tribunal asume que cometió un error con Melek y la declara inocente de todos los delitos de los que se le había acusado. La noticia de la liberación de la reclusa llega a prisión y todas sus compañeras le organizan una fiesta de despedida.