Tras lo ocurrido en el capítulo 52 de 'Una nueva vida', el pánico se extiende por la mansión Korhan como un incendio imparable. Los medios de comunicación han aceptado la versión de Seyran sin cuestionarla y la empresa familiar comienza a tambalearse. Los socios extranjeros, desconfiados, amenazan con romper contratos y el patriarca del clan siente que todo por lo que luchó se desmorona entre sus manos. Ferit, devastado, jura venganza contra Seyran. Entre lágrimas y con la voz cargada de rabia, se arrodilla ante su abuelo: "Solucionaré todo esto. Confía en mí, no volverás a escuchar el nombre de esa chica. Te juro por mi hermano que me divorciaré".

    una nueva vida capitulo 53
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    Suna y Seyran se enfrentan de nuevo en 'Una nueva vida'

    Esta semana en 'Una nueva vida', mientras tanto, Orhan observa la debilidad de su padre y siente que ha llegado su momento. Con determinación, le propone a Ifakat unirse para tomar las riendas de la empresa: "Es la hora de poner a mi padre bajo mi tutela", dice, convencido de que solo así podrá salvar lo que queda del legado Korhan. Paralelamente, Kazim y su familia se instalan en la casa de Sehmuz. El mafioso, complacido con la situación, felicita a su nuevo aliado por la entrevista de Seyran y promete que pronto arrebatará a los Korhan todo el poder que creen tener asegurado.

    En otro escenario, la tensión entre hermanas alcanza su punto más alto. Suna se encuentra con Seyran en una cafetería y la confronta con dureza: "Tú me has puesto en una posición imposible. No quería que todo el mundo supiera que mi padre me golpeaba, que me obligó a casarme... Deberías haberme pedido permiso. ¿Ha valido la pena arrojar a nuestra familia al fuego?". Seyran intenta disculparse, pero Suna no escucha razones. Antes de marcharse, lanza un fajo de billetes a su cara: "Cógelo y gástalo si lo necesitas; quizá así no tengas que traicionar a tu familia otra vez".

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    Ferit y Seyran firman el divorcio en 'Una nueva vida'

    Ferit y Seyran firman el divorcio con aparente cordialidad, pero fuera del restaurante, Ferit entrega a la prensa unas declaraciones llenas de veneno: "Seyran dijo cosas que no son ciertas, pero ya me ha pedido perdón. Nos separamos, sí, pero nuestra amistad continúa. Mi familia siempre la apoyó en todos sus estudios". Seyran, sin inmutarse, desmiente sus palabras y promete que, por mucho que él intente ponerle zancadillas, siempre se levantará, fuerte e imparable.