Sara Escudero cambia ‘Zapeando’ por las bromas de ‘Sígueme el rollo‘: ‘‘He jugado a ser la tercera teta de Yola Berrocal’’

Con la etapa del magazine de La Sexta ‘‘cerrada por ahora’’, se pone al frente de este programa de cámara oculta, cuya primera temporada tendrá 22 capítulos de 25 minutos de duración, con la ayuda de numerosos invitados.

Una pareja de amigos, novios, amantes…en un restaurante, captados por una cámara oculta, siendo uno de sus miembros el gancho, que, por pinganillo, sigue las órdenes de Sara Escudero y un famoso. De superar las cinco etapas de las que consta cada engaño, ganarán 500 euros. Estos son los ingredientes de Sígueme el rollo, en Ten–desde el lunes 26, a las 21.15–, la versión española de Deal with it.

¿Qué supone para ti este programa?
No quiero ser cansina, pero esto es un regalo. Tengo una ilusión brutal y estoy feliz como una niña pequeña. Es un formato muy de verdad en lo que todo lo que se va a ver es real. Es alucinante ver las reacciones ante las bromas.

Jon Plazola, Antonia San Juan, Yola Berrocal, Aless Gibaja… ¿Todos los invitados han aceptado a venir?
Sí, y vienen totalmente gratis. Con algunos he vivido momentos surrealistas: ¿Te imaginas a Carmen Lomana jugando al trolero conmigo? Hasta he sido la tercera teta de Yola Berrocal. En serio, le dije: ‘‘¿puedo jugar a que mi cabeza es tu tercera teta?’’ Y lo hicimos. ¡Ha sido maravilloso!

¿Cuál es la mayor broma que te han hecho en tu vida?
La vida me dejó muy pequeña y pensé que era broma (risas). Yo soy muy inocente y el año pasado piqué en Zapeando: Llegué a Globomedia y vino un abuelito, muy tierno, a verme. Me dice: "Soy de un pueblecito de Zamora y te he traído un regalo. ¡Jose!", decía. Pues Jose, su hijo, venía con una oveja de un tamaño similar a un camello. Fue la leche porque, de repente, me ví sola y tenia que aceptar ese presente. Por nada del mundo pensé que eso era una coña. Me estuvieron mandando peluches de ovejas a casa bastante tiempo (risas).

¿Qué se ocurriría para Frank Blanco?
¡Uy! se me ocurren muchas. Es más inocente de lo que parece pero no te la digo por si un día me da por hacérsela.

¿Te gustaría ponerte tú en el papel de gancho?
¡Ay, me encantaría! De hecho, he jugado mucho a eso. No es fácil ponerte el el pinganillo, pero mucha gente parecía que estaba hablando con Dios. Yo me he puesto de manera espontánea, sin guión, dándoles órdenes: ‘‘piensa en algo triste, inclínate…’’ Y muchos invitados se han implicado muchísimo. Con Rafa Méndez fue una locura total.

Sara eres una de los rostros de las primeras producciones propias de Ten. ¿Cómo lo valoras?
¡Muy fuerte! Yo quiero que esto dure mucho. Creo que la filosofía del canal es muy joven y hay mucha ilusión. Mi papel en Zapeando está cumplido porque las cosas evolucionan a otro perfil, otro colaborador, más periodístico. Sí que fui a la cena de los 700 programas.

Un momento. Zapeando, ¿etapa cerrada?
No lo sé. De momento no puedo ir, lo mismo aparezco un día en la silla de Miki [Nadal]. Yo dejé Medicina para ser cómica y mi humor lo puedo explotar en directos y en programas como Sígueme el rollo. Yo tengo muy buena relación con todos mis compañeros.

¿Te veremos en El club de la Comedia?
Sí, sí. De hecho Ana Morgade está maravillosa y el día que grabé lloramos las dos Maris. Ese día estuve con fiebre…

¿Y qué vas a hacer?
Hay un proyecto de Sito Recuero que me tiene loca pero que no puedo contar nada. Es de leer, hasta aquí puedo leer. Mientras, sigo con mis bolos y en la radio, en la Cadena Dial con Jaime Cantizano, los lunes, miércoles y viernes.

¿Te gustaría saltar a la interpretación?
Hacer ficción me encantaría. Por favor, ojalá pueda hacer un Allí abajo, con Jon Plazaola o Salva Reina, amigos que conozco desde que empezamos en Paramount. ¡Y hacer un doblaje de dibujos animados!

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