Rob Lowe, ahora rey de la comedia con ‘The Grinder’

A sus 51 años y en espléndida forma física, el actor, símbolo del cine de los 80, vive un renacer en su carrera gracias a la televisión.

 

Publicidad - Sigue leyendo debajo

Para las viejas estrellas de Hollywood, las series pueden ser un refugio en el que lamerse las heridas o una reluciente segunda oportunidad. Este es el caso Rob Lowe.

El actor, que estrena la ficción The Grinder en el canal Fox Life el domingo 17, inició su carrera a los 19 años como componente de la famosa Brat Pack (Pandilla de mocosos) al lado de Tom Cruise, Emilio Estévez, Robert Downey Jr, Matt Dillon, Demi Moore y 
C. Thomas Howell, entre otros, cobrando cerca de un millón de dólares por película.

El que fuera protagonista de Rebeldes (1983) de Francis Ford Coppola, St. 
Elmo, punto de encuentro (1985) y ¿Qué pasó anoche? (1986), es decir, de algunas de las películas más representativas de la década de los ochenta, se ha convertido ahora en una de las grandes figuras de la televisión que se permite el lujo de abandonar producciones de prestigio porque se aburre, como El ala oeste de la Casa Blanca, Cinco hermanos o Parks and Recreation.

Incluso es autor de dos libros de memorias, titulados Love Life y Stories I Only Tell my Friends, en los que narra sin demasiada modestia sus correrías juveniles al lado de Charlie Sheen –“Jugábamos a ver quién montaba 
la fiesta más gorda y era capaz de trabajar 
al día siguiente”–, sus relaciones con la actriz Nastassja Kinski y la princesa Estefanía de Mónaco, y cómo el mismo Warren Beatty se acostó con 
su novia en un “descuido imperdonable” mientras le enseñaba su mansión.

Madonna fue una de las pocas chicas que se le resistió: Lowe acudió con ella a una discoteca después de un concierto solo para conquistarla, pero ella pretendió conocerle mejor e iniciar el acercamiento bailando juntos. Él, prepotente, la dijo que no y ella no quiso saber nada más de él.

Pero “el chico que se ha acostado con todas nuestras hijas”, como le calificó otro gran conquistador, Robert Wagner, tuvo también una gran metedura de pata, como casi todos sus compañeros.

En 1988, siendo uno de los principales valedores de Michael Dukakis, candidato demócrata a la presidencia y, tras una convención del partido en Atlanta, dos jóvenes le invitaron a una fiesta en su casa, se acostaron con él y grabaron el encuentro. A los dos días, toda América había comprobado que Rob Lowe era un pervertido porque una de ellas era menor de edad. Su novia Melissa Gilbert (La casa de la pradera), que incluso había estado embarazada de él aunque perdió el bebé, puso fin a la relación y su futuro se oscureció sin remedio.

“El actor que era más guapo que sus compañeras de reparto” entró en una espiral de inútiles relaciones y películas horribles de la que le sacaron Sheryl Berkoff, una maquilladora con la que lleva casado 25 años, madre de sus dos hijos, y su amigo Mike Mayers, a quien conocía desde Wayne’s World ¡qué desparrame! (1992) y que le concedió un papel pequeño pero importante en Austin Powers: la espía que me achuchó (1999). Antes había pasado por una clínica de rehabilitación para tratar su adicción al sexo y a las drogas.

“Cuando era joven y estúpido hacía cosas de jóvenes estúpidos, y además tenía fama, dinero y una líbido incontenible… pero sobreviví y hay muchas personas que no lo hicieron”, dice acordándose de aquellos tiempos.

Ahora, tras encarnar al elocuente y carismático Sam Seaborn, en El ala oeste de la Casa Blanca (1999-2006), al senador Robert McCallister en Cinco hermanos (2006-2010), a Eddie Nero en Californication (2011-2014), al Dr. Jack Startz en el telefilme Behind the Candelabra (2013), y hasta al mismísimo presidente de EE.UU. en Matar a Kennedy (2013), da vida al rutilante Dean Sanderson de The Grinder, otro gran personaje que combina ingenuidad y picardía y la última de sus, hasta ahora, seis nominaciones a los Globos de Oro.

En esta producción, Lowe aporta sus bellas facciones y escultural cuerpo –a sus 51 años sigue apareciendo con el torso desnudo en portadas de revistas y anuncios– a una estrella de televisión que se siente vacía cuando su serie, en la que interpreta a un abogado justiciero y seguro de sí mismo, concluye después de años de éxito. (En la imagen, una secuencia de Californication junto a David Duchovny).

Deprimido y sin rumbo, se acuerda de su pueblo, Boise, en Idaho, y decide mudarse a casa de su hermano Stewart 
–Fred Savage, el inolvidable Kevin Arnold de Aquellos maravillosos años–, un abogado algo tímido que vive feliz con su mujer Debbie (Mary Elizabeth Ellis) y sus hijos, Lizzie (Hana Hayes) y Ethan (Connor Kalopsis), y que trabaja para el prestigioso despacho de su padre, Dean Anderson Sr., un personaje a cargo de William Devane, protagonista de La trama (1976), la última película de Alfred Hitchcock.

Dean se entromete cada vez más en los casos y hasta toma la palabra en el estrado. Su carisma y dominio de voz y gestos encandilan a los jurados, a los jueces y al público hasta el punto de que la necesaria titulación para ejercer queda en un segundo plano.

“Siento que toda mi carrera me llevaba sin remedio a este papel. Es sencillamente perfecto que yo interprete a un actor que ha grabado un montón de episodios de televisión”, dice el actor, orgulloso y divertido por su participación en The Grinder.

“Lo que más me atrajo de mi personaje es la sátira que hace de otras series de triunfadores que compiten cada noche por la audiencia. Además, yo siempre había querido llevar gorro de lana en verano o cadenitas en el cinturón para parecer cool (risas)”. 

Y todo en contraste con la apariencia de su hermano Stewart. “Las diferencias entre ellos es la principal fuente cómica de esta historia”, adelanta Rob Lowe, satisfecho de un papel que ironiza con su propio pasado.

El bueno de Kevin

Más de 20 años después de Aquellos maravillosos años, la pareja formada 
por Kevin (Fred Savage) 
y Jennifer (Danica McKellar) sigue siendo una de las más populares de la pequeña pantalla. Savage está casado, 
tiene tres hijos y ha compaginado con éxito 
la interpretación con 
la dirección de series 
tan populares como Modern Family y 
Dos chicas sin blanca.

La fama, a sus pies

Rob Lowe ya es la orgullosa estrella 2.567 del Paseo de la Fama de Hollywood. “Si me hubieran dicho alguna vez que estaría al lado de Clark Gable, Humphrey Bogart, Paul Newman, Steve McQueen o Marlon Brando, 
no me lo habría creído”. Emocionado, dedicó el premio, “emblema de una gran travesía”, a todos los que habían disfrutado de su trabajo durante todos sus años de carrera. En el homenaje le acompañaron su mujer, sus dos hijos y su gran amiga Gwyneth Paltrow.

This content is created and maintained by a third party, and imported onto this page to help users provide their email addresses. You may be able to find more information about this and similar content at piano.io
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Series TV