10 razones por las que nos enganchamos a ‘La Casa de Papel’ y… ¡nos seguiremos enganchando ahora en Netflix!

La calidad de los guiones, la mezcla de géneros y un reparto impecable la convirtieron en una de la series de moda y en un fenómeno fuera de España. La plataforma ha anunciado que volverá con "un nuevo equipo y un nuevo golpe".

 

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1. Por su riesgo

En las tramas y en su forma de contarlas. Al igual que ocurrió con Vis a vis, los guiones no solo son imprevisibles sino que, además, no tienen ningún tipo de piedad ni con el público ni con los personajes.

 

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2. Una cuidada producción… ¡En Cruz del Sur!

El plató de Colmenar Viejo donde se grabó Vis a vis acoge ahora la recreación de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre. En algunas secuencias se puede apreciar cómo el equipo de arte ha aprovechado los pasillos y galerías de Cruz del Sur para construir estos nuevos decorados en los que tampoco falta un detalle. Billetes, armas… el atrezzo es impecable.

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3. La mezcla de géneros funciona

El angustioso thriller policíaco tiene momentos de tranquilidad: aquellos en los que se cuenta la vida personal tanto de los rehenes como de los atracadores. Así, La Casa de Papel combina el suspense con las tramas clásicas y grandes dosis de comedia negra. Un cóctel que funciona a la perfección.

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4. Su sello: una estética marcada por el rojo

Si el amarillo se convirtió en el color de las presas de Cruz del Sur, el rojo ha pasado a ser (junto con las máscaras de Dalí) el símbolo que identifica a todos los personajes de la serie. Una estética que se ha convertido en un personaje más.

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5. Una serie de mujeres

Una vez más, la ficción española vuelve a apostar por personajes femeninos fuertes y sin tabúes. De hecho, la voz en off de la serie corresponde a Tokio, interpretada por Úrsula Corberó. En el reparto hay nombres como Kiti Mánver, Adelfa Calvo, Alba Flores, Itziar Ituño, Esther Acebo, María Pedraza o Anna Gras. Todas ellas con tramas arriesgadas.

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6. El tratamiento del tiempo

Este sí que es un personaje clave en la serie, casi el protagonista. Es el único aliado de los atracadores para conseguir su objetivo; y la única tabla de salvación de los rehenes. Por eso, los guionistas y directores han optado por la técnica narrativa de comprimir el tiempo interno de la serie: pasan muchas cosas en muy poco tiempo lo que confiere a los guiones un ritmo trepidante.

7. Técnica impecable

Cada plano (incluso en los que no aparece ningún personaje) está cuidado hasta el último detalle. Una ‘obsesión’ que se ha convertido en la marca de la casa de Álex Pina, creador de la serie. De hecho, la calidad es una de las máximas de Vancouver Media, la productora que fundó tras el éxito de Vis a vis. En la dirección, nombres tan potentes como Jesús Colmenar, Alejandro Bazzano, Alex Rodrigo y Miguel Ángel Vivas.

8. Una familia unida por un robo

Para grabar secuencias tan fuertes emocionalmente es fundamental (o al menos ayuda mucho) que haya química en el equipo. Actores y técnicos de La Casa de Papel se han convertido en una auténtica familia que incluso comentan los capítulos a través de un grupo de WhatsApp.

9. Actores jóvenes y veteranos

Otro de los aciertos de la serie es mezclar intérpretes con una carrera sólida, como Paco Tous, Juan Fernández o Kiti Mánver, con jóvenes promesas como María Pedraza, Fran Morcillo, Esther Acebo, Miguel Herrán o Jaime Lorente. La frescura de unos y las tablas de los otros son la fórmula perfecta.

10. Cien personas velan para que no falle nada

Sumando el equipo técnico y artístico, en cada capítulo participan más de 100 personas que consiguen que la factura de La Casa de Papel sea impecable.

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