Hay muebles que tienen algo especial: basta con verlos para que nos transporten directamente a otra época. Y si, además, tienen ese acabado plateado y brillante que asociamos con los interiores de los años 70, es imposible no querer hacerles un hueco en casa. Ikea vuelve a rescatar precisamente ese espíritu retro con una mesa de acero que parece diseñada para convertirse en una pequeña obra de arte.

En un primer momento, la mesa que me había enamorado era otra. Sus dimensiones y la forma de su estructura en color cromado la convertían bajo mi punto de vista en el centro de atención de cualquier estancia. Me llamó de inmediato la atención, precisamente por ese punto escultórico que tanto buscamos ahora en decoración y, al mismo tiempo, resulta fácil de colocar. Al lado del sofá, junto a un sillón de lectura o incluso como pieza independiente, tiene todos los ingredientes para transformar un rincón sin necesidad de recargarlo.

Se ha agotado en IKEA: una opción de mesa auxiliar para transportarte a los 70

El problema, como suele ocurrir con esas piezas que vemos y pensamos inmediatamente 'esta es', es que se ha agotado. Y aquí es donde entra en escena una alternativa que, sinceramente, no tiene nada que envidiarle. Porque Ikea guarda en su catálogo una pieza con historia que consigue ese mismo efecto decorativo y, además, viene con el atractivo añadido de haber sido diseñada hace más de cinco décadas.

mesa de acero
Cortesía de IKEA

Se trata de una mesa de centro diseñada por Karin Mobring, una de las grandes diseñadoras de Ikea, que apareció por primera vez en el catálogo de la firma en 1971. Es decir, estamos hablando de una pieza que nació en plena época dorada del diseño escandinavo y que, más de cincuenta años después, sigue teniendo una estética perfectamente actual.

¿Su secreto? El acero y una silueta que no necesita demasiados adornos para llamar la atención. El acabado metálico aporta ese aire setentero que está regresando con fuerza a nuestros interiores, mientras que sus líneas consiguen que la mesa funcione también en espacios contemporáneos. Es de esas piezas capaces de convivir con un sofá minimalista, una alfombra de fibras naturales o incluso muebles de madera sin perder protagonismo.

BAGGBODA Mesa auxiliar de acero

Mesa auxiliar de acero

BAGGBODA Mesa auxiliar de acero

Y precisamente ahí está la gracia de recuperar diseños de archivo: no se trata de convertir el salón en una cápsula del tiempo, sino de incorporar pequeños guiños al pasado que aporten personalidad. El plateado, además, vuelve a vivir un momento especialmente dulce en decoración. Después de años en los que los acabados dorados y negros dominaron prácticamente todo, las superficies metálicas regresan para aportar luz, contraste y ese punto ligeramente futurista que tan bien funcionaba en los interiores de los 70.

Así que, aunque la primera mesa que había conquistado nuestro corazón ya no esté disponible, esta alternativa de Karin Mobring es una de esas compras que merece la pena tener en el radar. Es acero, tiene historia y posee ese aspecto de objeto de diseño que hace que una mesa deje de ser simplemente una mesa para convertirse en protagonista de la habitación. Una prueba más de que, en Ikea, el pasado puede volver a ser tendencia. Y esta vez lo hace en plateado.