Llevo un tiempo con esta crítica entre manos, dándole vueltas a lo que pienso de una de las novelas mejor valoradas de este siglo. Había oído varias críticas muy favorables antes de empezar a leerla, entre ellas la de personalidades como Dua Lipa, así que me hizo ilusión ponerme con ese enorme libro de tapa dura. Y no me costó meterme en la historia. Los personajes son interesantes y variados, y el libro avanza rápidamente, con un ritmo de revelaciones que te hace querer seguir leyendo. "Me ha roto el alma", dijo Javier Ambrossi sobre la novela.

Estoy hablando de la segunda novela de Hanya Yanagihara, 'Tan poca vida', aclamada tras su publicación en Estados Unidos por los entusiastas críticos literarios estadounidenses. Fue elegida mejor novela del año según la prensa, uno de los mejores libros de la historia según los lectores de The Guardian y finalista del Man Book Prize y del National Book Award. La novela nos lleva a un recorrido de 700 páginas por la vida de un hombre dañado emocional y físicamente, Jude St Francis, y de los amigos que intentan interponerse entre él y los demonios (o "hienas", como él los ve) que lo atormentan. Es un libro sobre los límites de la amistad, sobre las profundidades del dolor y la vergüenza que un ser humano puede soportar, y sobre el legado interminable del maltrato.

LUMEN 'Tan poca vida'

'Tan poca vida'
Páginas10008
EditorialLumen
Fecha de publicación15 de septiembre de 2016

"Con 'Tan poca vida' me estaba levantando a las 7 de la mañana para poder leérmelo. Ha sido el vicio más grande que he tenido últimamente y me ha roto el alma", describe el director ganador del premio a Mejor Dirección en el Festival de Cannes por 'La bola negra'. Al leer la novela durante tres intensos días de ola de calor en España, me invadió una inquietante sensación de déjà vu. No es que sea una obra derivativa, exactamente, sino más bien que 'Tan poca vida' parece sacada de otra época, concretamente de los años noventa. En parte se debe al parecido con 'El secreto', de Donna Tartt, que es una clara precursora, pero también a que la introspección de la novela, su enfoque en el sufrimiento individual, el abuso y las autolesiones, parece inspirarse en una obsesión propia de los noventa. Es un libro serio, que se toma a sí mismo en serio de una manera que, en mi opinión, resulta muy estadounidense y muy propia de los años noventa.

javier ambrossi y javier calvo reciben el premio a mejor direccion en cannes
Andreas Rentz//Getty Images

"Esta novela cuestionó todo lo que creía saber sobre el amor y la amistad. Es uno de esos libros que se quedan contigo para siempre", dijo Dua Lipa. "Un libro extraordinario. Daría lo que fuera por escribir una novela tan potente como 'Tan poca vida'", ha dicho James Rhodes.

Una novela dura, intensa y profundamente conmovedora

hanya yanagihara
Nicholas Hunt//Getty Images
Hanya Yanagihara posa con un premio durante la entrega de los Ellie Awards 2018, celebrada el 13 de marzo de 2018 en la ciudad de Nueva York.

La sinopsis de la novela te dirá que trata sobre cuatro amigos: Willem, Jude, JB y Malcolm, y que sigue sus vidas desde que tienen poco más de veinte años y a lo largo de los siguientes cuarenta años. Eso no es falso, pero en realidad es más bien la historia de Jude y Willem. En algún momento, JB y Malcolm pasan a ser personajes secundarios y, aunque el libro se detiene en ellos de vez en cuando, no se nos dan muchos detalles sobre sus vidas y dejamos de ver nada desde su perspectiva.

Conocemos por primera vez a Jude y a sus amigos en Nueva York. Acaban de terminar sus estudios en una universidad sin nombre y están a punto de iniciar sus carreras profesionales. Willem es un actor guapísimo de ascendencia islandesa y sueca (que pronto alcanzará un éxito arrollador y ganará varios Óscar); Malcolm es arquitecto, hijo de un financiero afroamericano fabulosamente rico; Jean-Baptiste es un pintor haitiano gay cuyas obras figurativas se centran en sus amigos. Son ateos y posmodernos y viven en un vertiginoso torbellino de fiestas y conversaciones eruditas.

El pasado de Jude es espantoso. Esto queda claro desde el principio y, a medida que avanza la historia, se van revelando más detalles hasta que nos enteramos del terrible suceso final que dejó a Jude con una discapacidad física.

Una lectura exigente: advertencias antes de empezar 'Tan poca vida'

cheltenham literature festival
David Levenson//Getty Images
Hanya Yanagihara, escritora, finalista del Premio Man Booker 2015, en el Festival de Literatura de Cheltenham el 10 de octubre de 2015.

A menudo me quedé sin palabras mientras leía 'Tan poca vida'; es un libro que se balancea constantemente al borde del abismo del ridículo. Los éxitos de los amigos son los sueños absurdos de un adolescente; la calidad de la escritura es decididamente desigual, con más de una frase fea; es una novela carente de humor, incluso cuando intenta ser divertida.

Además, y esto ha provocado cierto malestar al otro lado del Atlántico, la novela es rotundamente ahistórica. A pesar de abarcar unos 60 años, 'Tan poca vida' se desarrolla en un 'casi-presente' perpetuo, donde los personajes tienen correo electrónico y teléfonos móviles, pero donde el 11-S parece no haber ocurrido y la única política que se permite que se entrometa en las vidas de Jude y sus amigos es la política personal. El mundo fuera del próspero noreste de EE. UU. solo existe para servir de escenario a películas o de destino para viajes. Carol Anshaw, en un artículo del New York Times, reprendió a Yanagihara por escribir una novela que "casi parece alegórica". Y así es, y eso la convierte en una lectura mucho más interesante que alguna de esas novelas de formación realistas y manidas, con guiños piadosos a la gran ausencia de las Torres Gemelas.

Al final, sin embargo, es precisamente esa implacabilidad lo que hace que este libro sea diferente a cualquier otro que haya leído. La novela se redime de forma brillante gracias a la insistencia de Yanahigara en el derecho de Jude a sufrir, a su negativa a aceptar el mensaje convencional que nos transmiten. 'Tan poca vida' plantea preguntas serias sobre el humanismo, la eutanasia, la psiquiatría y un sinfín de prejuicios de la vida occidental moderna. Es la gran novela de los noventa con un cuarto de siglo de retraso.

Aunque me he mostrado bastante crítico, la verdad es que disfruté leyendo 'Tan poca vida'. Es un libro voluminoso, pero me lo terminé rápidamente porque quería seguir leyéndolo y saber qué les pasaba a los personajes. Yanagihara es, sin duda, una escritora con mucho talento y me encantaría leer más obras suyas.