- Doña Elena, el gran apoyo de la Infanta Cristina.
- Infanta Cristina pierde los nervios ante la prensa.
- Juan Urdangarín apoya a Pablo en su último partido.
Después de un tiempo ausente, la Infanta Cristina ha vuelto a dejarse ver en las calles de Barcelona, concretamente, en el Palau Blaugrana para disfrutar del deporte que más le gusta: el balonmano. La hermana del Rey ha hecho así una nueva aparición pública acompañada de su hijo, Pablo, con quien ha organizado un plan familiar: disfrutar del encuentro Barça-Bidasoa de la Liga Asobal.
Ambos fueron vistos en las gradas del Palau, tal y como indican en El Mundo Deportivo, cuyos fotógrafos captaron a madre e hijo disfrutando del partido. Un plan familiar con el que intentan recuperar la vida en familia a pesar de la reciente tormenta que se ha cernido sobre el matrimonio, y que demuestra que la Infanta sigue teniendo una estrecha relación con sus hijos a quienes apoya en sus proyectos. Cabe destacar que Pablo milita en el Barça B, debutando con el primer equipo, y se encuentra instalado en la Masía desde hace años para desarrollarse más como jugador de balonmano siguiendo los pasos de su padre, Iñaki Urdangarín.
Esta visita es un plan más de los que la Infanta Cristina ha organizado con su familia en los últimos días, aunque el primero en el que hemos podido verla en público. Y es que la Infanta ha acudido con su hija Irene a Barcelona durante las vacaciones de invierno de la joven, que ha aprovechado para pasar tiempo con la familia de su padre, y con su hermano mediano.
En el terreno deportivo, el partido ha sido muy importante para Pablo, que juega en el filial y que esta temporada debutó con el primer equipo, para aprender de sus compañeros de club y poder disfrutar del buen balonmano. La visita de la Infanta pareció dar suerte a los azulgrana que se impusieron al Bidasoa por 31-28.











