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Este miércoles, 17 de diciembre, la reina Letizia ha inaugurado el acto del 20.º aniversario de la FundéuRAE, presidido por ella como presidenta de honor de la Fundación del Español Urgente, donde se ha anunciado que "arancel" es la palabra del año 2025. Pero más allá del reconocimiento lingüístico, lo que ha acaparado la atención de todos ha sido la confesión de Su Majestad sobre su amor casi obsesivo por la corrección del idioma.
El director de la RAE y presidente de la FundéuRAE, Santiago Muñoz Machado, ha explicado que "arancel" refleja cómo un concepto especializado puede instalarse en la conversación pública cuando los acontecimientos internacionales lo imponen. La palabra ha competido con otros términos destacados de 2025: apagón, boicot, dron, generación Z, macroincendio, macrorredada, papa, preparacionista, rearme, tierras raras y trumpismo.
La reina ha contado una anécdota muy curiosa sobre las faltas de ortografía y ha sacado una sonrisa a los asistentes. "Me gusta mucho estar aquí entre todos vosotros porque tenéis cara de fruncir el ceño cuando leéis o escucháis algún medio de comunicación, incluso cuando recibís un WhatsApp con errores gramaticales… Algunos reís, pero pensáis lo mismo que yo: no soy la única que tiene esa pedrada", ha dicho Letizia entre risas, arrancando aplausos y carcajadas del público.
Con estas palabras, la reina ha dejado claro que comas mal puestas, tildes equivocadas, mayúsculas inventadas o gerundios absurdos son cosas que es algo que hay que corregir. Y lo ha hecho con su estilo cercano, natural y coloquial.
Letizia, como Presidenta de Honor de la entidad, ha presidido en varias ocasiones la inauguración del Seminario Internacional sobre Lenguaje y Periodismo que se organiza cada año en el Monasterio de Yuso (La Rioja) en colaboración con la Fundación San Millán de la Cogolla. El último de ellos se celebró hace justo un año, el 17 de diciembre de 2024, y la Reina, una vez más, optó por un estilismo 'working girl' con su traje sastre de color gris de Mango.














