El rey Felipe VI ha viajado este fin de semana a París para reencontrarse con su madre, la reina Sofía, y con las infantas, con el objetivo de acompañarla en uno de los momentos más duros a nivel personal. El monarca se desplazó a la capital francesa sin la reina Letizia para asistir a una misa en honor de la princesa Tatiana Radziwill, fallecida el pasado 19 de diciembre tras una larga enfermedad.

La ceremonia se celebró este sábado, 10 de enero, en la Iglesia de Saint-Thomas-d’Aquin, en el centro de París. Se trató de un acto de carácter íntimo y estrictamente privado, que no figuraba en la agenda oficial de la Casa Real y del que no se han difundido imágenes institucionales.

Según ha publicado la revista francesa Point de Vue, especializada en casas reales, a la misa acudieron la reina Sofía y sus hijos, que se reunieron tanto en el interior del templo como en la plaza de Santo Tomás de Aquino, donde se produjeron los saludos y despedidas con los familiares más cercanos.

Las imágenes difundidas por el medio muestran a Felipe VI especialmente pendiente de su madre a la salida de la iglesia, arropándola en un gesto de cercanía mientras la reina emérita se mostraba visiblemente emocionada.

La familia del rey acudió al acto siguiendo un riguroso luto, acorde con la solemnidad de la ceremonia. Vestidos oscuros, gestos contenidos y ausencia de declaraciones marcaron una despedida centrada en el recuerdo de la fallecida.

Quién era la princesa Tatiana Radziwill

La princesa Tatiana Radziwill mantenía una relación muy estrecha con la reina Sofía y formaba parte de su círculo personal más cercano. Su fallecimiento ha supuesto un duro golpe emocional para la emérita, que encontraba en ella uno de sus principales apoyos.

Aunque siempre alejada del foco mediático, Tatiana Radziwill era una figura muy querida dentro del entorno familiar europeo, especialmente en el ámbito más íntimo de la reina Sofía.

familia real con tatiana radziwill
Carlos Alvarez//Getty Images

Un gesto de apoyo silencioso

Este reencuentro familiar pone de relieve el respaldo de Felipe VI a su madre en un momento delicado y refuerza la imagen de cercanía entre el monarca, la reina Sofía y las infantas, en un contexto alejado de la actividad institucional.

Aunque se trató de un viaje fuera de agenda y sin proyección oficial, la presencia del rey en París transmite un mensaje claro de apoyo y unidad familiar. Un gesto discreto que, sin necesidad de palabras, refleja el compromiso personal de Felipe VI con su madre.

Un reencuentro marcado por el respeto, el recogimiento y la cercanía en uno de los momentos más difíciles para la reina Sofía.