Jaime Anglada, amigo íntimo del rey Felipe VI, ha hablado por primera vez públicamente tras su trágico accidente. El pasado 8 de agosto del 2025, el cantante sufrió un grave accidente cuando viajaba con una motocicleta. Fue arrollado por un vehículo cuyo conductor se dio a la fuga, pero fue posteriormente detenido. Desde ese momento, Jaime ingresó en la UCI del hospital Son Espases de Palma de Mallorca y hasta allí acudieron familiares y amigos muy preocupados por la salud del artista. En todo ese momento, sus seres queridos, entre ellos, Carolina Cerezuela y Carlos Moyá, no se separaron del cantante y estuvieron pendientes en todo momento de su estado de salud.

Un mes después y tras mucha lucha, el cantante fue dado de alta y aunque tuvo una evolución “muy favorable”, el proceso de rehabilitación continúa y es duro. Mientras estuvo en el hospital, el cantante tuvo que someterse a muchas cirugías complicadas. Exactamente, Jaime tuvo que ser intervenido en dos ocasiones de la cabeza, también le tuvieron que colocar una placa en la pelvis, se le extirpó el bazo y también fue operado de la mandíbula y la muñeca. Pero todo este largo proceso ha valido la pena, pues el artista no presenta lesiones neurológicas.

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Europa Press

Primeras palabras de Jaime Anglada tras el accidente

Todo este tiempo, el cantante ha estado inmerso, y continúa, en su recuperación al 100%. Sin embargo, ha querido romper ese hermetismo como señal de amor a los que estuvieron a su lado. "Lo único que puedo hacer es dar gracias tanto a los médicos como a los amigos que tanto han hecho por mí para que realmente hoy ya puedo empezar a ver la luz y a casi caminar como lo hacía antes", explicaba Jaime en 'el Diario de Mallorca' durante su reaparición, que coincidió con el concierto que Miguel Ríos dio en Palma, enmarcado en la gira de El último vals. Aunque no pudo acompañar a su compañero, amigo e ídolo sobre el escenario como otras veces, sí estuvo presente en los ensayos previos y aprovecharon para darse ese abrazo que tanto habían deseado este tiempo.

La recuperación es difícil y lenta, y tanto emocional como físicamente le está afectando: "tampoco es tan fácil salir de un golpe como del que yo he salido. El rock es la mejor de las medicinas", comentaba con humor. El cantante se siente de lo más querido y eso le ha servido para salir adelante: "Me han salvado los médicos, pero también el amor de la gente".