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La Infanta Cristina se ha mostrado, una vez más, volcada con su hijo, Pablo Urdangarín, como una fan más del balonmano. La hija del Rey emérito Juan Carlos, quien está ahora de nuevo en el ojo del huracán por su posible vuelta a España, ha acudido este fin de semana para demostrar su apoyo a su hijo en uno de los partidos decisivos de la temporada. El equipo se jugaba un partido más de temporada en la que se juegan disputarse el título contra el Barcelona, y la Infanta no se lo quería perder.
El apoyo de la Infanta Cristina llega justo después de que Iñaki Urdangarín acudiera a apoyar a su hijo acompañado de Ainhoa Armentia. Unas imágenes que pudisteis ver en exclusiva en nuestra revista DIEZ MINUTOS, con las que querían acallar los rumores de ruptura y distanciamiento que iban cogiendo más fuerza. Ahora, era la Infanta Cristina quien respondía a su exmarido acudiendo también como seguidora número uno de su hijo.
Con un look de los más sencillo, compuesto por una camisa blanca, jersey de cuello pico marrón y un pantalón de pinzas negro, la Infanta Cristina ha estado atenta desde el primer minuto a las acciones de su hijo en la pista, quien ha sido uno de los elementos cruciales para la victoria de los suyos. Y es que, ganaron al Huesca por 36 - 29.
La Infanta animaba a su hijo mientras también comentaba las jugadas con los compañeros de la grada. Y esperaba al final del encuentro para tener un dulce gesto con su hijo, que se acercaba a ella para tener un gesto de cariño después de haberle apoyado en un encuentro más.
Así, entre risas cómplices y comentarios del partido, Pablo Urdangarín se acercaba a su madre para darla un beso en la mejilla, que ella recibía con una sonrisa en los labios. Tras ello, siguieron comentando el partido en una charla distendida con risas y carcajadas, que continuó una vez que Pablo Urdangarín volvió del vestuario para irse a casa en el mismo coche que su madre. Un gesto con el que se demuestra que la relación madre e hijo se encuentra en un momento perfecto.











