El centro de la capital de España ha vivido la mañana de este 7 de junio de 2026 uno de esos momentos que quedarán para siempre grabados en la memoria colectiva de la ciudad. Minutos antes de las diez de la mañana, en un ambiente de absoluta expectación y ante una capital colapsada por cientos de miles de fieles, el papa León XIV ha hecho su entrada oficial a la Plaza de Cibeles. En el Palacio de Cristal del Ayuntamiento de Madrid le esperaba la más alta representación institucional del país: Don Felipe y Doña Letizia, acompañados por sus hijas, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía, y el alcalde de la villa, José Luis Martínez-Almeida. La llegada del Pontífice por la calle Alcalá, a bordo de un papamóvil rodeado por una marea de vítores y banderas, ha marcado el inicio de los actos de este domingo con motivo de la celebración de la solemnidad del Corpus Christi. "Alabaré, alabaré, a mi Señor" o "Papa León, te queremos un montón" se han repetido durante todo el camino. También, una de las imágenes más repetidas, la bendición a lo largo de su recorrido de decenas de bebés.
La Santa Misa y la posterior procesión del Corpus Christi es el acto más multitudinario de su visita a España. Allí, le esperaban los Reyes Felipe VI y Letizia, que acudían acompañados por la princesa Leonor y la infanta Sofía, tras su participación previa en los actos con el Papa en el Palacio Real. La reina Letizia ha vuelto a hacer uso del "privilegio del blanco" con un traje de dos piezas con falda y chaqueta entallada. La princesa Leonor con un vestido en color azul bebé y la infanta Sofía con un traje de dos piezas en color verde clarito.
En el plano político, hemos visto a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, que le ha entregado La Llave de Oro de la Villa de Madrid, la máxima distinción que el consistorio otorga a los jefes de Estado extranjeros.













