La presencia de los reyes Felipe VI y Letizia en el funeral de Harald de Noruega sigue dando que hablar un día después de la triste despedida al monarca. Por un lado, sus gestos de tristeza y su solemnidad. Don Felipe, con uniforme militar, y doña Letizia, de luto riguroso, y visiblemente afligidos. Por otro lado, su ausencia en los últimos actos para despedir al padre de Haakon, el actual rey. Y es que estuvieron en el cortejo fúnebre y en los actos religiosos, pero no en la despedida del Palacio Real de Oslo, donde sí estuvo la reina Sofía. Hemos querido analizar los gestos y la actitud de los Reyes en un acto tan solemne como el de despedir a un soberano y hemos recurrido a la analista Anna Morros, socia experta de la Asociación Española de Comunicación No Verbal (ASENOVE.. "El funeral intensifica ligeramente características que ya son habituales en ella: mayor sobriedad, mínima gestualidad, elevada estabilidad postural y una expresión facial muy regulada", explica Anna Morros.

"Las imágenes de la Reina en el funeral de Harald V muestran un patrón muy coherente con su comunicación institucional habitual. El contexto intensifica la sobriedad y el recogimiento", explica la experta. Es consciente, eso sí, de que "analizar la comunicación no verbal a partir de estas fotografías exige especial prudencia. Una imagen captura apenas una fracción de segundo: un parpadeo, un cambio momentáneo de mirada o una postura de transición pueden adquirir un significado que no tenían dentro de la secuencia completa".

Para Anna, en este tipo de actos se repite un patrón. "Cuando observamos a Letizia en actos solemnes y en funerales anteriores —como el de Isabel II en septiembre de 2022, Constantino de Grecia en enero de 2023, el papa Francisco en abril de 2025 o Irene de Grecia en enero de 2026— encontramos un patrón bastante estable: elevada verticalidad, movimientos contenidos, escasa gestualidad y una expresión facial muy regulada. Por tanto, verla seria, erguida y con pocos movimientos en el funeral de Harald V no constituye, por sí mismo, un indicador de una mayor afectación emocional. Es un comportamiento muy coherente con su manera habitual de afrontar públicamente las ceremonias solemnes".

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En esta fotografía, "resulta destacable la estabilidad, el elevado autocontrol y compostura. Letizia mantiene una postura muy vertical y estable, los hombros organizados y sin encogimiento, la cabeza alta y una clara orientación frontal. Los brazos permanecen próximos al cuerpo y prácticamente desaparece la gesticulación. Una de sus manos está ocupada por el bolso y, aparentemente, unos guantes negros. Este detalle es importante porque condiciona funcionalmente la posición del brazo y de la mano. Por tanto, no podemos interpretar esa postura como un gesto de autoprotección".

La experta en comunicación no verbal destaca, además, la mirada: "Probablemente uno de los elementos más interesantes de esta fotografía sea la mirada. La cabeza está orientada hacia delante, algo completamente lógico mientras avanza en el cortejo, pero sus ojos no parecen dirigirse claramente hacia una persona u objeto concreto. Podríamos hablar de una mirada frontal poco focalizada: mira hacia delante, pero sin que podamos identificar un objetivo visual preciso. Esta mirada puede transmitir cierta sensación de distancia o recogimiento".

Al comparar la escena con otras imágenes de los asistentes al funeral, "observamos que la orientación frontal es generalizada, lo que refuerza la importancia de separar aquello que responde al ceremonial de aquello que realmente diferencia a una persona". Al analizar la imagen, recalca que "los labios aparecen cerrados y con cierta compresión. La tensión en esta zona puede ser compatible con regulación emocional, pero debemos tratarlo con prudencia. Lo que sí podemos describir objetivamente es una expresión facial contenida y seria, plenamente coherente tanto con su patrón habitual como con el contexto".

Felipe y Letizia, con una postura similar en la despedida de Harald

los reyes felipe y letizia en el funeral del rey harald de noruega en oslo
Peter Summers//Getty Images

Sobre esta otra imagen del cortejo, Anna asegura que "resulta especialmente interesante porque el cuerpo prácticamente mantiene el mismo patrón: verticalidad, brazos próximos al tronco, mínima gestualidad y gran estabilidad. El cambio se concentra fundamentalmente en el rostro. Letizia aparece con los ojos cerrados o muy descendidos y mantiene los labios contenidos. La combinación produce visualmente una mayor sensación de recogimiento o introspección. Sin embargo, una fotografía fija no permite saber si estamos viendo un parpadeo, una reacción a la luminosidad, un instante de recogimiento, un momento marcado por el ceremonial o una respuesta emocional".

Ve también una clara conexión entre Felipe y Letizia. "Podemos observar una notable semejanza postural entre Felipe VI y Letizia. Ambos mantienen el cuerpo erguido, los brazos próximos al tronco, la cabeza orientada frontalmente, una gestualidad prácticamente inexistente y una expresión solemne y contenida. Existe, por tanto, una convergencia postural evidente. Los dos están sometidos al mismo ceremonial y, además, otras imágenes del funeral muestran posturas similares entre numerosos asistentes. Por lo tanto, no se puede interpretar directamente como una sincronía emocional".

La indumentaria, y en concreto las perlas, también dicen mucho en este contexto. "La indumentaria (Letizia viste de negro y lleva collar y pendientes de perlas) comunica el código social y ceremonial del duelo. Las perlas poseen una larga tradición vinculada al luto en las casas reales europeas y forman parte del lenguaje simbólico del duelo. Su sobriedad, su tonalidad neutra y su histórica asociación simbólica con las lágrimas las han convertido en una joya especialmente apropiada para ceremonias funerarias. Negro, perlas, escasa gestualidad, verticalidad y expresión contenida construyen conjuntamente una imagen muy coherente de solemnidad y respeto".

Como valoración general de la Reina en el funeral de Harald, en el que Haakon y Mette-Marit han tenido un gran protagonismo, Anna Morros explica que "las dos fotografías muestran una reina Letizia muy coherente con su línea base institucional. El funeral intensifica ligeramente características que ya son habituales en ella: mayor sobriedad, mínima gestualidad, elevada estabilidad postural y una expresión facial muy regulada. La pequeña diferencia aparece fundamentalmente en el rostro. En la primera imagen encontramos una mirada frontal, pero poco focalizada; en la segunda, el descenso o cierre de los ojos aporta una sensación algo mayor de recogimiento. No observamos una pérdida de control ni disponemos de elementos suficientes para atribuirle una emoción concreta".

Si tuviera que buscar una palabra para resumir esta valoración, Anna explica que "la palabra que probablemente mejor resume estas imágenes es contención. Precisamente porque Letizia posee una línea base institucional de elevado autocontrol, no deberíamos buscar información emocional en el hecho de verla seria, erguida o poco gestual. Para detectar un cambio realmente significativo, necesitaríamos observar pequeñas rupturas continuadas de ese patrón: una modificación clara de la expresión facial, cambios reiterados en la mirada, un aumento de los gestos de autorregulación o conductas espontáneas de proximidad y contacto". La experta lo resume diciendo que "en estas dos fotografías vemos, sobre todo, una comunicación no verbal muy estable que se hace ligeramente más sobria y recogida para adaptarse a la solemnidad del funeral".

anna morros, socia experta de asenove.
Cedida
Anna Morros, socia experta de ASENOVE.
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Rosa Prieto es Directora Digital de Diez Minutos, experta en prensa del corazón, en contenidos de celebrities, royals o casas reales y personajes televisivos. A través de la guía más completa en series y programas del momento te abre una ventana donde divertirte, llorar y emocionarte.

En su larga experiencia como periodista ha cubierto alfombras rojas, la boda de los Reyes, funerales de Estado y se ha adentrado en las casas de muchos famosos. Pero también es especialista en contenidos de maternidad y está al día de todo aquello con lo que puede ayudarte a disfrutar más de la vida: moda, belleza, cocina… Su trabajo en la web Crecer Feliz y Woman’s Day Spain han contribuido a ello.

Licenciada en Periodismo en la Universidad Complutense, comenzó a trabajar antes de terminar la carrera en uno de los periódicos nacionales más importantes del momento, el diario Ya.

Los tiempos y las herramientas han cambiado, pero las ganas no. Por eso, mucho más de 20 años después (tampoco es necesario decir la fecha exacta), conserva la misma pasión y curiosidad del principio. Así que ahora se ha convertido en una adicta a los podcast, las redes sociales y cuantas herramientas le permitan descubrir cosas nuevas cada día en el mundo de la información.