Los príncipes de Dinamarca y sus hijos comienzan las vacaciones de verano

Los príncipes de Dinamarca, Federico y Mary, ya han comenzado sus vacaciones de verano. Lo han hecho tras oficiar el tradicional desfile hípico, junto a sus cuatro hijos, que cada año congrega a muchos curiosos y se celebra delante del palacio de Grasten

Federico y Mary de Dinamarca, junto con sus cuatro hijos, se trasladan al palacio de Grasten para comenzar el verano
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Tras un año cargado de actos oficiales, los príncipes de Dinamarca ya disfrutan de sus vacaciones estivales. Como viene siendo costumbre en ellos, Federico y su esposa, Mary de Dinamarca, se han trasladado junto a sus cuatro hijos, Christian, Isabella, Josephine y Vincent, a su residencia de verano, el palacio de Grasten, situado en la ciudad danesa de Grasten. Como buenos amantes de los caballos, allí han disfrutado del tradicional desfile de caballos, Grasten Slot, que cada año se celebra delante del palacio donde se hospedan los reyes durante el verano y que marca el inicio de las vacaciones estivales de la Familia Real de Dinamarca.

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El protagonista indiscutible de tan esperada cita ha sido el sol, a diferencia del año pasado que el desfile de caballos estuvo marcado por un intenso aguacero y por el colorido chubasquero que lució la madre de Federico, la reina Margarita. Por este motivo, tanto los príncipes como sus hijos vistieron unos looks muy veraniegos, frescos y cómodos. Mary de Dinamarca apostó por lucir una blusa blanca sin mangas, que combinó con una falda negra y bailarinas color beige. Mientras que su esposo, Federico, huyó de los estilismos que luce en sus actos oficiales y se enfundó en una camisa de manga corta y unas bermudas verdes.

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Haciendo gala de la naturalidad que les caracteriza, tanto Federico y Mary, como sus hijos, se mostraron muy atentos y cercanos con todos los curiosos que no se quisieron perder dicha cita. La princesa Isabella acaparó todas las miradas con su simpatía y no dudó en hacer una ofrenda floral a los jinetes que participaron en el desfile. Por su parte, su hermana pequeña, la princesa Josephine, tampoco dudó en mostrar su lado más divertido y no perdió ocasión de acercarse y acariciar a los todos los caballos que participaron en el desfile. Además, a Josephine le gustan mucho los dulces y tampoco se pudo resistir a recoger un bote de caramelos que le ofreció una niña de su edad.

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