Alberto de Mónaco, un hincha más de su equipo natal

El príncipe ha disfrutado de una jornada de fútbol, apoyando al Mónaco, acompañado por sus sobrinos Pierre Casiraghi y Louis Ducruet

El príncipe Alberto de Mónaco ha disfrutado como un niño de una de sus grandes pasiones. Muy bien acompañado por sus sobrinos, Pierre Casiraghi y Louis Ducruet, los tres han defendido sus colores como auténticos hinchas. Y es que recientemente, y coincidiendo con el inicio de la liga de fútbol, se han acercado hasta el estadio Luis II para ver jugar a su equipo favorito y apoyarles des del palco presidencial. Una jornada, sin embargo, que ha tenido un final agridulce y es que tanto el soberano como sus sobrinos han tenido que ver como el Mónaco encajaba una derrota en casa.

Bruno Bebert / Bestimage

Enfundados en sus mejores galas y luciendo la bufanda de su equipo, el marido de Charlene de Mónaco y sus sobrinos han demostrado la pasión que sienten por el fútbol. Antes de iniciar el partido, sn embargo, el soberano ha querido recordar la victoria de Francia en el Mundial de Rusia y se ha acercado hasta el terreno de juego donde ha felicitado al jugador Kylian Mbappé, que juega como delantero en el equipo del Paris Saint-Germain.

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Posteriormente se ha retirado hasta el palco presidencial, donde ha disfrutado del encuentro y se ha mostrado de lo más complice con su sobrino, Pierre Casiraghi. Pues ambos no han parado de charlar a lo largo de todo el partido y comentar las jugadas más relevantes de la jornada.

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Lo mismo ha hecho Pierre con su primo, Louis Ducruet. Y es que pese a la derrota que del Mónaco, ambos se han mostrado de lo más sonrientes y han hecho gala de la buena sintonía que hay entre ellos.

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Aunque esta no es la primera vez que los tres se dejan ver compartiendo pasión y sufrimiento, a juzgar por el rostro del soberano, en el campo del Mónaco. Y es que a lo largo de este año tanto el príncipe Alberto de Mónaco como sus sobrinos se han acercado, siempre que sus agendas se lo han permitido, hasta el estadio Luis II para ver jugar a su equipo favorito. Mientras sus hijos han deslumbrado en el tradicional picnic.

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