Si algo tienen claro los príncipes de Gales, Kate y Guillermo, es que quieren que la educación de sus hijos, Carlota, Jorge y Luis, sea lo más natural posible y sin privilegios. Sin embargo, la Casa Real británica está llena de reglas de todo tipo de protocolos por lo que en muchas ocasiones es casi imposible que los menores no tengan privilegios con respecto a sus compañeros y sus iguales. Y esto es lo que parece que ha ocurrido en el colegio de los menores, tal y como ha revelado la prensa británica.
Los príncipes de Gales decidieron llevar a sus hijos a Lambrook, el centro educativo que ha estado ligado a la Familia real británica desde hace generaciones. Durante los últimos años, a raíz de la pandemia del COVID de 2020, el centro impuso varias reglas para evitar contagios, y una de ellas fue rota por la familia real en varias ocasiones.
Según ha desvelado la prensa británica, la familia real estuvo acudiendo al centro durante los últimos años rompiendo una de las reglas de oro. Y es que la dirección del centro educativo había prohibido a los padres entrar con sus vehículos en el terreno del colegio para evitar que todos se congregaran en la misma zona. Sin embargo, las medidas de seguridad de la Familia Real Británica contrastaban con esto último por lo que, según revela un padre del colegio, los príncipes de Gales entraron con su coche al interior del centro para llevar a su hija en varias ocasiones, tal y como hemos leído en 'The Mirror' después de la confesión de la experta Katie Nicholl al medio 'Vanity Fair'.
Kate Middleton, enfocada en la educación de sus hijos
Parece que la educación de los menores es una de las prioridades de Kate Middleton. De hecho, se han conocido algunos detalles de cómo la princesa quiere mantener a sus hijos lo más obedientes posibles. Así, algunos expertos han destacado que Kate tiene una clave con sus hijos: "Vamos a tomarnos un descanso". Sencilla y efectiva, significaría que los menores tienen que parar y portarse bien.
Además, una fuente cercana ha declarado a 'The Sun' que los padres evitan por completo que los hermanos discutan: "Los gritos están absolutamente 'fuera de los límites' para los niños y cualquier insinuación de gritarse entre ellos se soluciona quitándolos de en medio. Kate o William se llevan al niño travieso del lugar de la pelea o el altercado y le hablan con calma. Se le explican las cosas y se le indican las consecuencias y nunca le gritan",
La situación del tratamiento de cáncer de Kate Middleton ha hecho que la princesa de Gales se arrope cada vez más en su familia y, entre los diferentes miembros parece que su hija Carlota ha sido un gran apoyo para ella, tal y como pudimos ver en la final de Roland Garros a la que acudió junto a ella. Ambas compartieron varios gestos cómplices durante su estancia en el palco.








