Naím Thomas habla de su amistad con Chenoa

El cantante, que fue padre el pasado noviembre, participa en el espectáculo “Rouge, Fantastic Love” en el teatro Apolo de Barcelona, a la vez que lanza nuevo disco.

Podría decirse que lleva en esto desde los cuatro años, cuando actuó cantando en un anuncio de pañales. Le siguieron varias películas, su participación en la primera edición de “OT” y diversos trabajos discográficos.

Naím sigue sintiendo su vocación como el primer día: “Mi padre es músico, de casta le viene al galgo”, dice con humor, y muestra una energía desbordante que ahora dedica al lanzamiento de su disco debut con el grupo Shy y el estreno del espectáculo “Rouge, Fantastic Love”, en el teatro Apolo de Barcelona, donde canta y toca el piano. El tiempo libre que le queda es para su mujer, Dahianha, y su hijo, Naím, que nació el pasado noviembre.

Vuelves al musical, un género del que eres un experto.

Sí, he participado ya en doce o trece. Combina las disciplinas que mejor sé hacer: cantar y actuar. En este caso, la obra está más cerca del music hall, porque prácticamente todo es cantado.

Y coincides nuevamente con Gisela, ¿cómo es trabajar con ella?

Muy fácil, porque hay confianza plena. Tengo la tranquilidad de poder decirle cualquier cosa, y al revés. Sé que siempre va a mirar por mí. Es casi más mi hermana que mi amiga.

El estreno también ha coincidido con el lanzamiento de “Zero”, el disco debut de tu grupo Shy.

La gente no se espera este disco de mí. Es algo cercano a Bruno Mars o Justin Timberlake. Un disco para bailar, y divertirse. Dicen que transmite buen rollo y era nuestra idea.

Hacía mucho que no sacabas disco, ¿por qué?

Si te soy sincero, porque quedé un poco saturado de la industria musical. Quiero hacer cosas que realmente sienta. Un artista sólo es bueno cuando es de verdad.

¿No te preocupa la opinión de la gente?

No mucho. La he tenido en cuenta toda mi vida, y ahora tengo la madurez necesaria para decir “hasta aquí”. Y en cualquier caso, siempre intento quedarme con lo bueno de las cosas. Si no lo haces así, tú mismo te auto boicoteas.

En tus redes escribes: “Actor, cantante, músico. Soy tan poco original que hasta resulto diferente”.

Sí, es que se busca siempre la súper pose, y yo en cambio intento no seguir ninguna moda, simplemente, para bien o para mal, quiero ser yo. En mi casa soy el tío más normal del mundo. Soy una persona con cero pretensiones.

¿Crees que hay demasiado ego en tu profesión?

En la sociedad hay muchísimo ego. Hay gente que sólo por tener muchos seguidores muestra unos aires de egocentrismo impropios de alguien que no ha hecho nada.

Te vimos participar en una gala de “Tu cara me suena”, ¿te gustaría entrar como concursante?

Claro, ¡iría de cabeza! Me lo pasé muy bien, aunque con nervios. Que Chenoa estuviera en el jurado acojonaba un poquito (ríe).

Protagonizasteis un momento de mucho cariño…

Me dijo palabras muy bonitas en público y casi me pongo a llorar. Con el tiempo aprendes quién es quién y ahora te digo que yo con Chenoa, hasta el fin del mundo. La quiero mucho. Cuando te pasa cualquier cosa, la primera llamada que recibes es la suya, ya sea para felicitarte o darte ánimos. Es una artista y una persona extraordinaria. Ella dice que es como la madre de dragones. Protege a sus amigos.

“Mi hijo es el amor de mi vida”

¿Cómo has visto esta edición de OT?

Para mí, es la edición que más ha demostrado la esencia de frescura que teníamos nosotros. Espero que a Amaia y a Alfred les vaya muy bien en Eurovisión. Ella es una maravilla y con Alfred siento una química especial. Nos conocimos en La Academia y vimos que teníamos un sentido del humor parecido y que ahí nacía el inicio de una buena amistad.

El pasado noviembre fuiste padre por primera vez. ¿Te ha cambiado la vida?

¡Claro! Jamás lo hubiera imaginado. Mi hijo es el amor de mi vida. Con él he llorado de felicidad. Haré todo lo que pueda por él, lo posible y lo imposible.

¿Cómo es el pequeño Naím?

Es un niño súper inteligente, muy avanzado para la edad que tiene. Con mes y medio balbuceaba y ya casi aguantaba la cabeza. Yo fui un niño muy raro, dije “leche” con cuatro meses, así que si ha sacado de mí esa capacidad, ¡no me extrañaría que en un mes hablara!

¡Así que tu mujer y tu tendréis que seguirle el ritmo!

¡Sí!, ríe. Tengo claro que mi hijo tiene a la mejor madre del mundo. No podría haber encontrado a una mujer mejor. Sabía que como pareja era extraordinaria, pero ahora que la veo como madre, la admiro más.

Gemma Cardona Fotos: César Núñez. Ayudante Fotografía: Marc Libre. Estilista: Debora Traite. Maquillaje y peluquería: Equipo Blue01 by Félix Rojas para American Crew. Agradecimientos: Teatro Apolo de Barcelona.
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