Paco Lobatón habla sobre la muerte de Gabriel Cruz y destaca la entereza de sus padres

El periodista andaluz, que siguió de cerca el caso, señala que dentro de esta tragedia que sacudió a toda España,
"lo maravilloso ha sido la respuesta de la madre de Gabriel".

La fama le llegó a Paco Lobatón con el mítico programa 'Quién sabe dónde', que presentó hace años en TVE. Y el reconocimiento profesional, por la manera que tiene de tratar temas tan sensibles como el de los desaparecidos, crímenes algunos de ellos sin resolver, y otros como la aparición de los cuerpos de las niñas de Alcáser, que obligó a las televisiones a reflexionar: más importante que el espectáculo es la información seria y rigurosa y, por supuesto, el respeto que las víctimas merecen.

Que la publicación de su nuevo libro 'Te buscaré mientras viva' -que recomiendo porque da voz a los sin voz-, haya coincidido con la desaparición y muerte de Gabriel, el niño de Almería, pone sobre la mesa una tragedia que parece no tener fin.

Gema Checa

Paco, ¿esperaba un desenlace tan cruel como el de Gabriel?

Ni lo imaginaba ni lo deseaba. Cuando me enteré, tuve la misma reacción del guardia civil que cuando levanta el capó del coche de Ana Julia, y ve el cadáver del niño, pronuncia una sola palabra “afirmativo”, y rompe a llorar desconsoladamente. Es una noticia que ha conmocionado a todo el país.

¿Por qué ha despertado tanta empatía este suceso?

Tiene que ver con personas que representan el máximo grado de fragilidad, en este caso nada más frágil que un niño de 8 años. Tampoco es imaginable que alguien tan cercano tenga tanta maldad como para matar a una criatura. Rubén Amón ha escrito un artículo titulado “Un pescaíto entre tiburones”, que describe muy bien lo que se ha vivido estos días en Níjar.

¿Le han sorprendido los padres?

Lo más maravilloso, dentro de la tragedia, es la respuesta de la madre, y del padre también, a esa ola que pedía venganza. Lo hicieron pidiendo amor, en un momento en el que estaban rotos de dolor porque acababan de perder a su hijo.

¿El odio genera más odio?

Por eso hay que dar relevancia a esa actitud que han tenido, porque ha sido el contrapeso a reacciones viscerales y comportamientos que tienen que ver con la venganza. y que van a marcar un antes y un después en la forma de tratar estos asuntos.

¿Ha podido hablar con Ángel o con Patricia?

Hablé con Patricia el miércoles 7, antes de comenzar 'Desaparecidos'. Fue ella quien tomó la iniciativa de llamarme. Mantuvimos una conversación muy emocionante.

¿Qué le dijo?

Me mostró afecto y yo le dije que me considerase un compañero más en la búsqueda de Gabriel. Me pidió encarecidamente que no especulásemos sobre la camiseta y que le diéramos la oportunidad de hacer un llamamiento. Ella contó que cuando decía que lo dejaran libre, le movía el deseo de ablandar a Ana Julia.

Lástima que no lo consiguieran.

Ellos intuían, aunque no lo sabían con certeza, que al niño se lo podía haber llevado Ana Julia, porque de haber sabido la verdad no sé qué hubiera pasado.

¿De dónde sacan la fuerza estos padres?

De los 14 casos de desaparecidos a los que doy voz en mi libro, sacan la fuerza del pozo del amor, no encuentro otra explicación. Yo lo defino como “estrellas de mar”, porque tiene mucho que ver con la amputación que sufren quienes pierden a hijos o hermanos.

Gema Checa

Hay tres casos: niñas de Alcáser, Marta del Castillo y Diana Quer, que marcan un punto de inflexión. ¿Por qué?

Mi libro es un esfuerzo deliberado por hacer emerger otras historias que han quedado en un limbo informativo y policial, incluso en el olvido. Cuento el caso de una chiquilla de Medina del Campo de la que apenas hay en su historial policial medio folio. No hay más, cuando sus hermanas le contaron a la policía que se trataba de un caso de violencia de género.

¿Nunca se dan nunca por vencidos en la búsqueda?

Jamás, ninguno, lo que reclaman todos ellos, o una mayoría, es tener la posibilidad de encontrar los restos de sus seres queridos para darles una sepultura donde llevarles flores e ir a rezar, el dolor necesita empadronarse.

¿De ahí la necesidad de encontrar los cadáveres?

Sí, ahí tienes el caso de los padres de Marta del Castillo, saben quién la mato, cómo la mataron, lo que no saben es dónde está, y seguirán buscándola.

Una funcionaria le dijo a la abuela de una joven desaparecida...

Que no buscara más porque la habrían tirado a un contenedor o en un barranco. Es de una crueldad infinita. A veces, debido al aspecto de los familiares, gente humilde o marginales, se produce esa reacción de odio y xenofobia que está instalada en la antesala de los juzgados, olvidando que su función es establecer una justicia igual para todos.

¿El trato a las víctimas depende de su estatus social?

Estamos asistiendo a un cambio que no es sólo cultural, también de toma de conciencia. Una realidad que vengo observando desde hace 25 años, aunque con la presentación de los informes policiales de 2017 y 2018 se ha propiciado que no tengan que esperar 24 o 48 horas para presentar la denuncia.

Lo que supone un alivio para muchas personas.

Enorme. Hay que denunciar inmediatamente, porque las posibilidades de encontrarles es mayor. Todos estos logros los han conseguido las asociaciones de las familias.

¿Por qué no hay coordinación entre los cuerpos de seguridad?

Es de lo que se quejan las familias. Ten en cuenta que hay cinco cuerpos además de Guardia Civil y Policía Nacional. La coordinación, mayores recursos y la especialización es importantísimo, por eso estamos luchando.

Ocurrió con la violencia de género, que nadie les creía.

Es incipiente, lo que obligó a tomar conciencia de la enormidad del problema. Lo mismo hay que conseguir con los desaparecidos, aunque se están dando pasos significativos.

Gema Checa

La madre del “niño pintor” denuncia el alto costo de la declaración de fallecimiento.

Es una ofensa y una ignominia desde el punto de vista social, que familias que sufren la desaparición de un ser querido, tengan además que abonar tasas que superan los mil euros.

¿Qué pueden hacer desde la Fundación QSDglobal?

Para nosotros es un tema preferente en los próximos meses. Vamos a pedir que se eliminen totalmente esas tasas. Hay que liberar a esas familias de que las penalicen, para que no tengan un dolor añadido al de perder a un ser querido.

¿Cuánta gente desaparece anualmente en nuestro país?

Según el informe de 2018, en los últimos 8 años ha habido 148.000 desaparecidos, de los cuales se resuelven en distintos plazos el 95%, pero queda un remanente de 6.053 denuncias activas, casos sin resolver.

De los cuales, muchos son mayores.

Y jóvenes que se escapan de centros de menores. Otro grupo son los que tienen cierta discapacidad que no ha sido diagnosticada, pero que tienen un riesgo enorme, igual que el tramo de los de 65 en adelante, algunos de los cuales tienen enfermedades neurovegetativas que les llevan a la desorientación, accidentes y muerte.

Un panorama muy triste el que me está dibujando.

Según datos de nuestra Fundación, y esto lo quiero recalcar bien, cada semana se produce una muerte. La Fundación es un punto de encuentro, un lugar donde confluyen distintas identidades, a quienes ayudamos a gestionar sus problemas con las administraciones e intentamos que se sientan acompañados.

¿En sucesos como el de Gabriel ha primado el espectáculo?

A los tres meses de desaparecer Diana Quer convocamos un foro sobre el tratamiento informativo de las desapariciones porque en esos meses se había llegado a entrar a saco en la vida e intimidad de la desaparecida, atentando contra su honor, su buena imagen. La reunión funcionó porque para muchos desde aquel día cambió su forma de tratar estos temas.

No parece que hayan conseguido mucho.

Algo sí, pero ha vuelto a repetirse esa ola que avasalla a quienes están en ese territorio donde se está produciendo la investigación y la búsqueda del niño. El problema es cómo detener esa dinámica de que de repente cuatro o cinco conexiones de las distintas cadenas, quieran tener la última hora y la exclusiva. Hemos entrado en una dinámica enloquecedora.

¿Qué hacer para evitarlo?

Yo tuve una comunicación con un alto responsable de la Guardia Civil, que me dijo que el escenario de determinadas informaciones habría podido incidir en el desarrollo de los acontecimientos. Sólo eso nos debería hacer pensar. He propuesto una parada ética, un encuentro entre los responsables de los medios y quienes cubren la información para buscar la manera de no caer en esa dinámica.

Gema Checa

¿Cómo le influyó 'Quién sabe dónde'?

De una manera vital, lo digo en la introducción de 'Te buscaré mientras viva'. La diferencia entre vivir o existir es tener una causa. La mía es la de las personas desaparecidas. No fui yo a buscarla, vino ella a mi encuentro en un quiebro del destino.

¿Es por lo que ha vuelto con 'Desaparecidos' en TVE?

Sí, yo no he dejado de intentarlo durante 19 años hasta que he podido hacer de nuevo el programa que quería. Soy de los convencidos de que este tipo de programas tienen que hacerse en las públicas porque tienen una responsabilidad social con los ciudadanos y una misión añadida que es la manera de tratar temas altamente sensibles.

¿Ahora ve la vida de otra manera?

Le doy más valor a la vida, a la presencia de los seres queridos, porque estoy conviviendo con personas que han perdido a las suyas. Hay personas que darían los dos brazos y la vida por recuperar a sus hijos, a sus padres, a sus familiares.

¿Ha sentido miedo por sus hijas?

Creo que sí, fíjate: hay un valor en la breve historia de desaparecidos que es el valor preventivo. Es decir, contemplando lo que ha pasado a otras personas, no sólo empatizas y te solidarizas, también tomas una necesaria prevención. Le llamo el dolor cesante.

¿Por qué cesante?

Porque es ese dolor que siente una madre que está viendo el programa, y que le dice a su hijo o a su hija que tome nota de lo que les ha pasado a esas personas. No hay que olvidar que vivimos en una sociedad donde hay multitud de riesgos.

¿Enseñar los peligros de las Redes Sociales es fundamental?

Por supuesto, tengo una hija adolescente a la que he incorporado, como padre, mi preocupación.

¿Deberían dar en los colegios clases para defenderse de estos peligros?

Deberían, y no sólo en las escuelas, porque una sociedad debe estar informada sobre los riesgos, debe estar alertada, no alarmada.

Se han alzado voces a favor de la prisión permanente revisable.

Como vicepresidente de la Fundación no quiero entrar en ese debate, pero sí hacer una consideración: apelamos a la necesidad de que en temas tan decisivos y dolorosos se busque un horizonte de consenso. Es ahí donde deberíamos encontrar un territorio de encuentro.

Gema Checa

Quién es Paco Lobatón

Nació en Jerez de la Frontera, Cádiz, el 6 de diciembre de 1951.

Inicios Comenzó su andadura en Radio Jerez y Radio Sevilla, al tiempo que escribía para 'El Periódico de Cataluña', en su edición sevillana.

Trayectoria De 1979 a 1981 vive en Barcelona y ocupa el puesto de Jefe de Informativos en Radio España. Regresa a Sevilla para dirigir Radio 16 FM. Empieza en TVE presentando el Telediario. En 1988 le nombran director de Informativos de Canal SUR TV. En 1991 regresa a Madrid para incorporarse a RNE donde presenta y dirige el informativo nocturno 24 horas. Poco después se haría cargo del programa '¿Quién sabe dónde?'. Años después se hizo cargo de la segunda edición de 'Supervivientes', en Tele 5. Actualmente dirige y copresenta en TVE 'Desaparecidos'. Ha sido el impulsor de la Fundación Europea por las personas desaparecidas QSDglobal, de la que es vicepresidente. Ha escrito varios libros: 'Escríbeme a la guerra', 'A corazón abierto' y 'Te buscaré mientras viva', Editorial Aguilar.

Trayectoria En 1991 se casa con la periodista Mari Pau Domínguez, con la que tiene una hija. De una anterior relación tiene otra hija.

Mi FOTO favorita

“Esta foto la tomamos el 9 de marzo, Día de los desaparecidos, durante la entrega de los Premios de la Fundación. Es un signo de lucha, pena y esperanza”.

Cedida por Paco Lobatón
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