A Juan del Val se le conoce como 'el polémico Juan del Val' en su sección de 'El Hormiguero', pero cuando se trata de temas serios, el escritor puede presumir de tener grandes valores, y los demostró la pasada noche del 4 de mayo cuando defendió sin medias tintas a la cantante Lola Índigo. La intérprete de temas como 'El pantalón' o '1000COSAS' confesó hace unos años en el programa de Pablo Motos que, al inicio de su carrera artística, sufrió anorexia. A día de hoy, su relación con la comida es de lo más saludable, y disfruta de la comida como la que más: "Entre comer y ser feliz y tener mi cuerpo normal a no comer y ser una desgraciada para verme flaca, prefiero comer y ser feliz", dijo Mimi recientemente. Unas afirmaciones con las que Juan no solo se mostró de acuerdo ante la prensa en la entrega de los premios Lifestyle de La Razón (donde, además, recogió el galardón a Comunicador del Año), sino que además la defendió: "Yo siempre prefiero ser feliz a desgraciado".
Precisamente, Juan es un hombre de buen paladar, y su cuenta de Instagram es una clara muestra de que comer es una de sus grandes pasiones, quizá solo por detrás de la escritura, con visitas a restaurantes de categoría de forma frecuente. "¿Por qué alguien se pincharía Ozempic, si te quita el hambre? Si a mí lo que más me gusta en el mundo es comer", se preguntaba la cantante, refiriéndose al fármaco indicado para diabéticos que se ha popularizado para la pérdida de peso, aunque ya numerosos expertos lo han contraindicado para ellos por sus efectos secundarios. "No me cabe ninguna duda. Yo siempre prefiero ser feliz a desgraciado, comiendo, sin comer... de la forma que tú quieras, pero, desde luego, prefiero ser feliz a desgraciado. Es una obviedad", apuntó Juan del Val tras escuchar las palabras de la granadina.
Lola Índigo se sinceró en 'El Hormiguero': "Me dijeron que si quería seguir trabajando tenía que estar delgada como un palillom y yo me lo creí"
Fue en una visita a 'El Hormiguero' en el año 2022 donde Mimi, emocionada, desveló su antiguo trastorno de la conducta alimentaria (TCA), algo que han sufrido otras caras conocidas como Marta López Álamo o María José Suárez. Una historia en la que mucha gente podrá verse reflejada, especialmente en una profesión tan dura y exigente como es la de ser bailarín: "Yo nunca me había atrevido a venirme a vivir a Madrid. Antes de irme a China, yo había estado dando mis clasecitas y demás, pero no me atrevía porque, en los castings a los que había venido más de una vez, me habían tirado por mi físico. Sentía que no me iban a coger y no me iba a salir el curro. Entonces yo me quedé en mi zona de confort", reveló.
"En China me dijeron que, si quería seguir trabajando, tenía que estar delgada como un palillo, y yo me lo creí", contó también, dejando a Pablo Motos atónito. "Dejé de comer y tuve anorexia. Yo me di cuenta de que estaba enferma cuando pesaba cada cosa y me mataba de hambre. Estaba débil y no controlaba tanto mi movimiento. Me mareaba mucho", continuaba narrando. Un problema que aún la mantiene en guardia para no volver a caer en ello: "Hay que estar siempre en alerta, porque la persona que alguna vez ha sufrido esto tiene que estar alerta toda la vida".














