Tania Llasera habla de la importancia de la salud mental. La comunicadora fue la encargada de presentar 'Yo me cuido', la nueva iniciativa de la asociación 'Yo no renuncio', del Club de Malasmadres, que consiste en un teléfono gratuito de atención psicológica. La presentadora nos contó cómo se encuentra tras su reciente operación en el útero. "Pues todavía tiernecilla, porque es verdad que la operación ha sido muy rapidita. Me extirparon un par de pólipos, me pusieron un DIU, que le llaman el 'salvaúteros', porque muchas mujeres se tienen que quitar el útero, y yo ya estoy en una época de avances tecnológicos, pero es verdad que la recuperación ha sido más lenta de lo que esperaba", comentó.

Tania pasó el Covid justo antes de Navidad y reconoce que le ha quedado alguna secuela. "Creo que tuve la variante Omicron porque fue casi asintomático solo un poco de mocos pero es verdad que después me he dado cuenta que se me olvidan los nombres pero los importantes como los de la hija de mi hermano, es como que me falta riego, lapsus de memoria con nombres de gente muy cercana", cuenta. En el vídeo de la parte superior, Tania Llasera habla de la carga mental que soportan las mujeres. "Ya no está definido nuestro rol, parece que tenemos que hacerlo todo", cuenta y reconoce que todas las mujeres se han sentido juzgadas por su forma de vivir la maternidad.

"Siempre estamos las unas con las otras juzgando y es una pena. Cada una es madre como buenamente puede y dentr0 de sus posibilidades", afirma. "Hagan ustedes lo que puedan y sean felices", dice. En el vídeo de la parte superior, Tania desvela la importancia de la salud mental y habla de las ocasiones en las que recurrió a terapia y por qué. ¡Dale al play y descúbrelo!

No es la primera vez que Tania Llasera habla de la carga mental que supone ser madre. Hace unos años en su su videoblog de Mtmad, 'Dando la talla que es gerundio', la presentadora habló de este tema y reconoció que, en muchas ocasiones, le costaba conciliar el sueño preocupada por sus hijos o por sus tareas pendientes. "Es como llevar una mochila de pensamientos y de tareas que tienes que hacer y que no consigues terminar nunca. Todo ello te quita el sueño, te estresa y te carga. Tienes una especie de chepa de agotamiento. Por más que lo intentes, es imposible abarcarlo todo", dijo y añadió que los hombres también debían responsabilizarse de sus hijos y las tareas del hogar.