Arantxa Sánchez Vicario se arrepiente y pide perdón a su familia

La deportista pasa por un momento complicado por el divorcio con Josep Santanca, padre de sus dos hijos. Esta situación le ha hecho reflexionar y ahora, años después, está arrepentida y pide perdón a sus padres, Emilio y Marisa.

Arantxa Sánchez Vicario
Gtres

Arantxa Sánchez Vicario no está en su mejor momento. La extenista está pasando un gran bache personal debido a su divorcio con Josep Santacana, padre de sus dos hijos, Arantxa y Leo. El pasado 4 de marzo, se produjo la primera vista por el divorcio. Mientras que Arantxa no estuvo en la vista, su exmarido sí apareció y afirmó que mantiene "una relación cordial" con su ella. "Desde finales de verano tenemos un acuerdo firmado por la jueza con custodia compartida" añadió el empresario. Al parecer, Santacana tiene derecho a ver a sus hijos cada miércoles, con derecho a pernoctar con ellos, y un fin de semana alterno aunque quiere conseguir un día más a la semana. Además, este hacha de guerra parecía enterrada cuando decidieron celebrar juntos el cumpleaños de su hija. Sin embargo, todo ha cambiado con sus nuevas declaraciones...

Tal y como cuenta en la revista Hola, la deportista vuelve a criticar duramente al que ha sido su marido: "Lo doy todo y me peleo por él, le doy mi vida... y él me traiciona, me engaña y me quita todo". Su familia ya le advirtió cuando comenzó su relación con él que era un hombre de dudosa reputación, con deudas y problemas judiciales.

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Recordemos que la deportista denunció en su libro 'Arantxa, ¡Vamos!' que sus padres, Emilio Sánchez y Marisa Vicario, antes de la boda con Santacana, gastaron 100.000 euros en un informe contra él. Sin embargo, ella siempre confió en él y aunque firmaron separación de bienes, crearon varios sociedades en nombre de los dos. De hecho a quienes se ha enfrentado en diversos juicios ha sido contra sus progenitores y su hermano.

Pero ahora parece haberse arrepentido de su actitud. Dice que acusó a su padre siendo injusta con él: "Me hubiese gustado despedirme diciéndole lo mucho que lo quería". Arantxa denunció públicamente a las puertas del tanatorio donde descansaban los restos de su padre que fue vetada y expulsada de la sala: "Esto es lo que ha pasado y quiero decíroslo porque ya estoy cansada de tantas especulaciones y de todo lo que se dice".

No solo pide perdón a su padre, también a su madre, que está a su lado "aun habiéndole dado mil patadas. Me ha demostrado lo que es el amor incondicional".

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