Paula Echevarría habla del romance de Bustamante y Yana Olina

La actriz ha lanzado su propia línea de maquillaje, bajo el lema 'My Beauty Box', que consiste en tres cajitas para tres 'looks' diferentes y que se inspiran en sus fragancias. En esta entrevista, habla de su hija Daniella, de su divorcio, de la nueva relación de Bustamante, y de lo feliz que es con Miguel Torres.

Paula Echevarría ha presentador su primera línea de maquillaje. Tras el éxito de sus fragancias, la actriz se ha lanzado con esta nueva aventura. Son tres packs diferentes de maquillaje que se inspiran en sus perfumes. Aunque confiesa que se trata de algo puntual con motivo del Día de la Madre, y que no tiene pensando continuar. Eso sí, no descarta la posibilidad de seguir si la demanda es muy grande. Estas tres cajitas de belleza para tres 'looks' diferentes se pondrán a la venta el próximo 16 de abril. La intérprete nos ha concedido esta sincera entrevista en la que habla de su nueva aventura profesional, de su relación con Miguel Torres, de cómo llevó su hija su divorcio de David Bustamante, y qué piensa de la nueva relación de este con Yana Olina.

Para la ocasión, Paula ha lucido un espectacular vestido de Santos Costura, salones amarillos de Úrsula Mascaró y joyas de Tous.

¿De pequeña se maquillaba mucho?

De pequeña me mataba mi madre si me maquillaba mucho. Pero yo, por mí, me hubiera maquillado como una puerta. Fíjate que con los años vas a la inversa y no me pasa sólo a mí. Creo que nos pasa a todas, en general, que cuando tienes trece o catorce años saldrías como una puerta todos los días de tu vida y, según van cumpliendo años, más pereza te da. Hoy me he maquillado y hacía que no me maquillaba… No soy de maquillarme. Un poquito de corrector y eso, sí. De verdad. Luego yo salgo por la noche y soy la ley de la mínima expresión. Dicen que hace mayor el maquillaje –se ríe–.

¿Daniella le pide ya maquillaje?

Sí. ¿Te digo lo que me ha pedido? Highlighter –se ríe–. Para casa, eh.

¿Y cómo se ha quedado usted?

A mí me encanta. Yo siempre he querido tener una miniyo. A mí me hace gracia. OYra cosa es que no le deje salir a la calle maquillada, pero, en casa, lo que quiere.

¿Cómo va su hija con la edad del pavo?

Está pava, pava.

¿Y cómo le baja los humos?

Los baja rápido. Se 'envalentona' y se viene un poco arriba, pero, cuando le dices “eh”, hace “uh” y baja.

¿Usted era muy pava de niña?

Súper pava. ¿No me ves? –se ríe–. Yo era muy pava, pero, ¿a qué llamas ser pava? De querer ser mayor, sí. De repelente y eso, no. Daniella no es repelente. Tiene la bobadita esta de querer hacerse mayor. Ella me dice: “Ay, de verdad, mamá, de eso no entiendes”. O cuando me dice: “Esa música que escuchas… O que escuchabas de joven”. ¡Desgraciada! –se ríe–. Yo llamo pavo a eso, a cuando se hace la mayor. Por ejemplo, en Asturias es tradición que te den un regalo por Pascua y Daniella le ha pedido a su padrino, que es mi hermano, ropa por primera vez. Ha pedido todo ropa: sudaderas… Ahora lleva sólo sudaderas.

¿Y le quita la ropa?

Sí, sí. Se pone todo. Menos lo zapatos, pero porque calza un número menos que yo.

¿No se le sube más el pavo por ser hija de famosos?

De eso pasa muchísimo. Al contrario. Ella pasa.

¿Cómo va a pasar el Día de la Madre?

Con ella y creo que en Madrid.

¿Cómo se ve como madre?

Intento hacerlo lo mejor que puedo. Como todas. Todas las madres, aunque nos equivoquemos, intentamos hacerlo lo mejor posible.

¿Usted ha cometido muchos errores?

Probablemente haya cometido alguno, pero no ninguno de decir “ay, qué error”. Me refiero a que todas las madres intentamos hacer el trabajo lo mejor posible y creo que es más difícil ser madre hoy que hace 30 o 40 años. Precisamente, por eso, esa falta de disciplina.

¿Es muy autoritaria?

Un poco Rottenmeier. Pero creo que es necesario serlo. La libertad que los niños tienen ahora… Antes no teníamos esa libertad. Tenías que tener un respeto para hablarle al médico, al cura, al profesor, a los mayores… Si un mayor hablaba, tú te callabas.

¿Le ha costado explicar su divorcio?

No, no. Daniella siempre ha sido una cría que ha ido muy por encima de su edad. Cuando tenía siete se comportaba como una niña de diez y ahora que tiene diez, tiene más coco. Nunca ha sido una niña de perretas, de “quiero, quiero, quiero”. Pero eso también es difícil porque ella necesita una explicación para todo y lo razona.

Vaya bronceado.

Es Marbella, es Marbella. ¡Oh!

Antes era más de Ibiza.

Yo a Ibiza iba una semanita en verano, eh. Era todo lo que pisaba la isla.

¿Ahora no?

Ibiza me encanta. Además, tengo un montón de amigos allí y me dicen que vaya. Voy a volver el 8 de mayo.

Por un compromiso, ¿no?

Pero nadie te quita de disfrutar cuando vas por un compromiso -se ríe-. En el fondo, lo de dejar de ir a Ibiza es un poco por toda la presión.

En Marbella ahora está Miguel.

Pero lo de Ibiza es… Ostras. Yo no he vivido nada igual en mi vida. Todo lo que hay en un evento como el de hoy no es nada comparado con lo que hay allí a la orilla del mar -se ríe-.

Tampoco pasa nada que le fotografíen en el mar, con el cuerpo que tiene...

Si no pasa nada por que me saquen en biquini. Es que no es agradable. ¡Cómo se nota que no has estado en el otro lado! No es nada agradable. Te lo aseguro.

Han salido unas fotografías con los padres de Miguel. Él también conoce a los suyos.

Todo va muy bien. Si a estas alturas del cuento fuera mal…

¿Cuándo se mudará a su nueva casa?

Cuando esté acabada. Todavía no está. Casi ya, pero todavía no.

¿Cómo va su contrato con Mediaset?

Yo sigo, yo sigo. A día de hoy, sigo. De hecho, cuando leí la noticia ayer, llamé a Paolo [Vasile]. “Paolo, ¿ha pasado algo que yo no sepa?”. Entonces, vale, vale. Menos mal.

Habrá visto las nuevas fotos de David Bustamante con Yana Olina. ¿Qué le parecen?

Me parecen fenomenal.

Se alegra por él, ¿verdad?

Me alegro muchísimo.

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