La experiencia de vida que Nagore Robles ha aprendido al perseguir su gran sueño

La colaboradora de Telecinco reflexiona en su cuenta de Instagram sobre la importancia de disfrutar del camino a la hora de perseguir los sueños.

Nagore Robles desvela el gran reto que le queda por cumplir
Instagram

Todos tenemos sueños que, con esfuerzo y tesón, puede que algún día se hagan realidad. Es el caso de Nagore Robles, quien ha compartido en su cuenta de Instagram una historia en la que relata su pasión por el surf y todo lo que está haciendo por cumplir su sueño: surcar una gran ola. “La primera vez que intenté coger una ola en Caparica mi monitor me dijo que tenía alma de surfera. Hasta entonces había practicado muchos deportes, pero lo que me pasó con el surf ese día fue un flechazo a lo más profundo de mi alma. Decidí entonces que volvería a practicarlo hasta ser capaz de coger una gran ola. Vivir en Madrid no facilita la práctica, pero es como una relación a distancia, si una quiere y se esfuerza, puede”, comienza diciendo la mediática colaboradora de Telecinco.

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La primera vez que intenté coger una ola en Caparica mi monitor me dijo que tenía alma de surfera. Hasta entonces había practicado muchos deportes pero lo que me pasó con el surf ese día fue un flechazo a lo más profundo de mi alma. Decidí entonces que volvería a practicarlo hasta ser capaz de coger una gran ola. Vivir en Madrid no facilita la práctica pero es como una relación a distancia, si una quiere y se esfuerza, puede. El verano siguiente en Fuerteventura mi monitora me dijo que era una mujer del mar, que mi cara resplandecía cuando esperaba sentada en mi tabla a que llegara la ola elegida. Poco después fui a Bali con mi chica y cuando vi a los surferos en Uluwatu me paralicé. Me fijé en una chica cogiendo olas con tal destreza que transmitía energía hasta la terraza del Single Fin donde todos la observábamos. No dejaba de sonreír mientras cogía su ola y fue en ese instante cuando me prometí volver allí y esperar a mía. Al año pasado conocí a @alan_saulo , un brasileño que había competido por todo el mundo y que su pasión por el surf le había llevado a compartir con el resto su estilo de vida dando clases en una escuela de Portugal. Nadie sabe leer el mar como él. Desde el primer día conectamos y nuestras conversaciones en el agua formaban parte del entrenamiento diario. Me contó que en Brasil un amigo surfero se quedó ciego y aprendió a escuchar el mar para seguir haciendo lo que más le gustaba. Me habló de la señora de 72 años que hacer surf estaba en su lista de sueños por cumplir y Alan logró que así lo hiciera. Me habló de su pasión por el surf desde pequeño y de que su sueño sería tener una caravana para dar la vuelta al mundo buscando sus olas. Le admiro, a él y a su chica que dejaron su país por perseguir sus metas hasta lograrlas. Cuando elegimos un objetivo a veces nos olvidamos del camino que hay que recorrer para alcanzarlo y os puedo asegurar que eso es lo mejor de cada sueño. Si logro o no coger esa ola en Uluwatu no es lo importante, si no conocer a cada persona y su historia que me han llenado de vida durante todo este tiempo. Así que os deseo que nunca os falte una meta y que sobre todo no os perdáis el camino. 🌊🏄🏽‍♀️🌊🏄🏽‍♀️🌊🏄🏽‍♀️

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“El verano siguiente en Fuerteventura mi monitora me dijo que era una mujer del mar, que mi cara resplandecía cuando esperaba sentada en mi tabla a que llegara la ola elegida. Poco después fui a Bali con mi chica y cuando vi a los surferos en Uluwatu me paralicé. Me fijé en una chica cogiendo olas con tal destreza que transmitía energía hasta la terraza del Single Fin donde todos la observábamos. No dejaba de sonreír mientras cogía su ola y fue en ese instante cuando me prometí volver allí y esperar a mía”, recuerda.

“El año pasado conocí a @alan_saulo , un brasileño que había competido por todo el mundo y que su pasión por el surf le había llevado a compartir con el resto su estilo de vida dando clases en una escuela de Portugal. Nadie sabe leer el mar como él. Desde el primer día conectamos y nuestras conversaciones en el agua formaban parte del entrenamiento diario. Me contó que en Brasil un amigo surfero se quedó ciego y aprendió a escuchar el mar para seguir haciendo lo que más le gustaba. Me habló de la señora de 72 años que hacer surf estaba en su lista de sueños por cumplir y Alan logró que así lo hiciera. Me habló de su pasión por el surf desde pequeño y de que su sueño sería tener una caravana para dar la vuelta al mundo buscando sus olas. Le admiro, a él y a su chica que dejaron su país por perseguir sus metas hasta lograrlas”, explica Nagore.

“Cuando elegimos un objetivo a veces nos olvidamos del camino que hay que recorrer para alcanzarlo y os puedo asegurar que eso es lo mejor de cada sueño. Si logro o no coger esa ola en Uluwatu no es lo importante, si no conocer a cada persona y su historia que me han llenado de vida durante todo este tiempo. Así que os deseo que nunca os falte una meta y que sobre todo no os perdáis el camino. 🌊🏄🏽‍♀️🌊🏄🏽‍♀️🌊🏄🏽‍♀️”, sentencia.

Su experiencia ha sido alabada por algunos personajes conocidos, como es el caso de Paula Echevarría, Toñi Moreno, Rosana, Carlota Corredera, María Jesús Ruiz o Mireia Canalda. Además, su pareja, la presentadora Sandra Barneda, le ha dedicado unas palabras de ánimo: “Ole esa vikinga surfera!”.

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