Carlos Sobera: "Mi hija pequeña tiene madera de artista"

Está entregado a 'Supervivientes', el reality de Mediaset y le pone la misma pasión con la que vive y defiende su trabajo y su familia, y eso que la salud le ha dado algún susto a él y a su mujer en los últimos tiempos.

Carlos Sobera nos cita en el madrileño Teatro Reina Victoria, su segunda 'casa', pocas horas después de presentar una nueva gala de 'Supervivientes: Tierra de nadie', y está tan fresco. Se le nota acostumbrado a lidiar en todas las plazas porque, además de una de las galas del reality estrella de Mediaset, también presenta 'First Dates' y 'Volverte a ver', que regresará en septiembre a la pequeña pantalla. Carlos tiene cuerda para rato aunque se le ve más delgado. "¿Tú crees? Lo que pasa es que como tengo diabetes tipo 2, cuido mi alimentación y me he puesto algo en forma. Peso como cuando llegué a Madrid por 'Al salir de clase', lo que pasa es que engordé con '¿Quién quiere ser millonario?'; debí estresarme y le di a la comida.

Carlos Sobera ofrece su entrevista más sincera sobre 'Supervivientes'
Fernando Roi HEARST

Carlos, ¿Desde hace cuánto tiempo sufres diabetes tipo 2?
Desde hace la friolera de siete años. Me controlo mucho, porque el azúcar y los hidratos de carbono son muy peligrosos. Es duro, pero sólo tengo que tomarme una pastilla. Eso sí, hay que vigilarse constantemente porque si te dejas un poquito, la enfermedad avanza lenta y silenciosamente, y cuando te quieres dar cuenta, te ha producido daños en el riñón o la vista… y son irreversibles.

Y dices que practicas deporte. ¿Te da la vida?
Hago un poco de ejercicio en casa: bicicleta, abdominales…, y cuando salgo de viaje, ando mucho. Mi gran pasión es viajar, y cuando voy a ciudades como París, Londres o Nueva York, puedo andar al día unos catorce kilómetros; los hago fácilmente, casi sin enterarme.

Y a medio camino entre la tele y tu casa, donde hoy me recibes…
El teatro, que siempre ha sido mi hogar, pero no físicamente, si no como concepto; me he sentido muy bien acogido en él. El Reina Victoria me encanta, si lo miras desde arriba, tiene forma de corazón, y ahora que presento “First Dates” me viene como anillo al dedo. Es como si el destino hubiera querido que tuviera que comprar un lugar como éste. Es mi casa, la cuido, invierto dinero en ella para mejorarla.

¿Pero no lo habías vendido?
Jurídicamente no tengo la propiedad, ahora soy el inquilino. Yo compré el teatro, a los dos años y medio vendí el inmueble, pero el negocio, la programación y otras actividades las llevo yo a través de mi empresa. En su día lo vendí porque me gusta el teatro con mayúsculas, pero no tengo afán de poseer un edificio.

Jordi González,m Jorge Javier Vázquez, Carlos Sobera, Supervivientes
Gtres

Para teatro, el de 'Supervivientes'.
Fue una idea de la cadena. Como Jorge Javier Vázquez había sufrido un ictus y necesitaba cuidarse, pensaron que yo hiciera la gala de los martes. Y luego se dieron cuenta de que estaba bien la transversalidad, eso de emitir en Telecinco y en Cuatro. La gente sigue lo que le gusta.

¿Qué tal con Lara Álvarez, Jorge Javier Vázquez y Jordi González?
Muy bien, aunque no nos vemos. Como cada gala tiene su propio contenido, nuestro nexo es la dirección y Lara, que está en todas las ediciones. Nos recordamos y nos mencionamos mutuamente, también nos mandamos mensajes de ánimo.

El gran reclamo de este año es la presencia de Isabel Pantoja. ¿Cómo la estás viendo?
Lo de ser superviviente es muy complicado, es un concurso muy exigente, en lo físico y en lo mental. Llevan ya más de seis semanas, las defensas empiezan a resquebrajarse, surgen los problemas, la gente se viene abajo porque es demasiado tiempo sin su familia y entorno… Yo entiendo que haya crisis, e Isabel lleva un par de ellas, pero por otro lado también te digo que las aguanta bien, se repone echándole valor y fuerza, y continúa.

Carlos Sobera en el plató de 'Supervivientes'
Productora

Háblame de otros concursantes.
Chelo García-Cortés me maravilla, esa capacidad que tiene de luchar todo con intensidad, con emoción, viviéndolo y, además, con las limitaciones físicas que le da el ser ya una mujer de cierta edad, como me pasaría a mí. Y sin embargo ella está ahí dándolo todo. Eso es adorable.

Era muy simpática la relación que tenías con Carlos Lozano.
Cuando estaba en el palafito, está deseando hablar y cuando me pillaba por banda, no me suelta. Aunque, mira, se inventó eso de hablar con los dioses, que es una manera de hablar y que le escuche el resto.

Eres un presentador de éxito, como Carlos en su día. ¿Te verías en un reality, como él?
Yo sé que hay quien se lo puede tomar como una forma de ganar dinero o relevancia, de decir aquí estoy y aquí sigo, pero antes que nada, este programa es una aventura magnífica que te tiene que dejar recuerdos para toda la vida. No es lo mismo pasar por '¿Quién quiere ser millonario?' o 'Pasapalabra' que por aquí, esto te da una experiencia vital… Por lo tanto, no descarto que algún día vaya a 'Supervivientes'.

Carlos Sobera en el plató de 'Supervivientes: Tierra de Nadie'
Agencias

¿Cómo sería Carlos Sobera de superviviente?
Yo iría a pasármelo bien e intentaría aguantar, aprovecharía para ponerme astifino, conocer gente, divertirme… Y si un día no tuviera fuerzas, pues entregaría la cuchara, no me parece deshonroso, todos tenemos un límite. Está bien que la audiencia decida si le gustas tú u otro.

¿Tu fuerza y tu debilidad?
Mi fuerza sería la voluntad, y mi gran debilidad, la que tienen todos, la familia. Aunque sepas que vas a volver, echas de menos a los tuyos. Por eso los concursantes se rompen cuando les llaman, es muy humano.

Carlos Sobera ofrece su entrevista más sincera
Fernando Roi HEARST

Hablando de familia. ¿Cómo está tu mujer?
Muy bien, te agradezco que me preguntes por Patricia. Está muy recuperada, ha tenido mucha suerte. No sé lo que está pasando pero llevamos una racha tremenda en este país… Y sobre todo llama la atención que gente que está entre los cuarenta y los cincuenta (su mujer tiene 47) pueda sufrir derrames, ictus…

¿Qué fue lo que sufrió ella?
Un cavernoma (una malformación cavernosa en el cerebro, que predispone a las hemorragias), lo mismo que le pasó a Alberto Contador. Patricia tuvo suerte, el derrame fue importante, pero lo cogieron a tiempo, la drenaron y no tiene secuelas. Así que hay que estar muy agradecido. El personal del hospital Ramón y Cajal, en Madrid, es extraordinario, hicieron un trabajo tremendo.

Después del susto, ¿os habéis regalado algo?
Celebramos la vida todos los días. Patricia se está tomando el trabajo en nuestra productora con más tranquilidad, procuramos viajar más, estar más con nuestras chicas (Arianna, la hija que ella tuvo con Rody Aragón, y Natalia, la que ambos tienen en común), salir más a cenar con los amigos… Disfrutar del día a día, que ya lo hacíamos antes.

¿Tú cuando pararás?
No tengo mucho tiempo libre pero mi trabajo no es fisicamente pesado y encima resulta muy agradecido. Yo ya no siento el estrés ni la responsabilidad que tenía cuando empezaba en esta profesión. Hago las cosas con cariño; si funcionan, bien, y si no, ya no me llevo berrinches. Disfruto tanto, que si no fuera porque me lleva mucho tiempo hacer los programas, diría que estoy de vacaciones.

Carlos Sobera ofrece su entrevista más sincera
Fernando Roi HEARST

Naciste en Baracaldo, Vizcaya (hace 58 años), pero has hecho parada en Madrid.
Sí. Mis hijas son madrileñas, encima todas del Real Madrid, y cuando me ven con un león (el símbolo del Athletic de Bilbao), se ríen de mí.

Lo tuyo es un matriarcado.
Totalmente, y de vez en cuando viene mi suegra, o mi madre, que tiene 92 años y está perfecta.

Sería normal que tus hijas se dedicaran a tu profesión.
La mayor tiene 20 años y estudia Derecho, y la peque sólo me pide participar en castings: quiere ser cantante, actriz… Yo lo entiendo, es lo que ve en casa, y encima se le da bien, tiene madera de artista. El día de mañana que haga lo que quiera, que yo la apoyaré.

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