El cantante Leiva es uno de los famosos más férreos en cuanto a su vida privada, pero eso no ha impedido que cuente un duro episodio de su infancia en una reciente entrevista. El artista, de 41 años, aunque muchos no lo sepan, lleva ciego de su ojo izquierdo más de la mitad de su vida, y es que un accidente le costó la visión de pequeño mientras jugaba con una pistola de perdigones a los 12 años. A pesar de todo, y de perder la visión instantáneamente, a él le dio igual, pero sus padres, como es normal, vivieron un auténtico drama: "Para ellos fue una cosa muy traumática, pero no para mí", ha confesado en el podcast Farid&Diego tras achacar el accidente a que era un niño "muy inquieto".

"Dejé de ver con ese ojo para siempre, pero yo lo único que quería era salir del hospital para jugar a la pelota. Que me dijeran que no iba a ver más... pues no tenía esa dimensión. Yo no podía hacerme cargo de eso, así que automáticamente salí porque yo quería vivir", ha dicho, quitándole así hierro al asunto. Y si bien podría someterse a una cirugía para recuperar la visión lo máximo posible, de momento se niega, y es que lleva casi 30 años de su vida acostumbrado a ver con un sólo ojo: "Me parecería una locura, demasiada información".

Precisamente el accidente le hizo 'afinar' el oído cada vez más, y estar limitado para hacer algunas cosas y también tener que relajar esa curiosidad infantil le hizo "conectar con la música muy pronto", "por lo que por ese traumático accidente seguramente hoy estemos aquí", ha reconocido. De hecho, ese accidente no fue el primero por aquella época: tanta inquietud le hizo estar escayolado un buen tiempo tras caerse de un monopatín y romperse un brazo.

El cantante de 'Como si fuera a morir mañana' no ha podido evitar acordarse de un celador con el que coincidió en esa época en el hospital, y que le ayudó a poner todo en perspectiva a pesar de ser tan pequeño, y así darse cuenta de que lo que le pasó no era tan grave: "Piensa de todas las cosas que puedes perder que tengas dos, ¿cuál es la menos importante? El ojo -recuerda que le dijo- Tu vida va a ser exactamente igual que era antes de ayer. Te va a costar un mes de adaptación".

La última vez que pudimos ver a Leiva en directo fue en la gala de los Goya que se celebró el pasado 12 de febrero de 2022, donde entonó los acordes de 'Tan joven y tan viejo' junto a Joaquín Sabina, que se subía a un escenario tras la caída que sufrió hace justo dos años, en uno de sus últimos conciertos justo antes de la llegada de la pandemia a España