El periodista Jimmy Giménez-Arnau ha sido totalmente sincero con Bertín Osborne en su entrevista para el programa 'Mi casa es la tuya', dejando grandes titulares a su paso sobre toda su experiencia en la prensa rosa. Pero no han sido los únicos temas que ha tocado, el ex de Merry Martínez-Bordiú no ha tenido reparos en hablar de la no relación que tiene con la hija que tuvo fruto de su matrimonio: Leticia. Desde que divorciara la pareja, Jimmy ha estado luchando por obtener una custodia compartida en los tribunales, "he ganado todo", aseguraba a Bertín Osborne, sin embargo, la madre de su hija no le ha permitido verla en numerosas ocasiones.

"Yo he luchado hasta que cumplió los 18. Gané todo, aquí y en América, no conseguí nada. Me retiro noblemente, camino libre, haz tu vida, sé feliz", confesaba Jimmy en la cocina quien aseguraba que, si a día de hoy Leticia descolgara el teléfono para pedirle una conversación no accedería. "No tengo tiempo para esas imbecilidades", explicaba. "¡Que no! Ha tenido 29 años. En este tiempo ha muerto mi padre, a muerto mi madre que se portó muy bien con ella. No ha ido a ninguno de los entierros...".

jimmy giménezarnau
Telecinco

Momentos antes Jimmy hablaba de ella abiertamente, y es que tan solo tenía 9 meses el bebé cuando ellos se separaron. "Me cogía el dedo y se quedaba dormida", contaba. "Yo la pude ver hasta los 12 años, que gané todos los juicios y me dejaban. Hasta ahí. Después ya no", explicaba el periodista quien calificaba a su exmujer como "tramposa". Ahora mismo, ni siquiera sabe dónde vive "ni me importa".

No obstante, el Belén Rodríguez, invitada en el programa, aseguraba que ella había vivido el proceso de lucha del periodista por la custodia de su hija y sabía lo que había sufrido. "Yo fui con Jimmy a recoger a su hija al colegio, y al llegar su madre se la había llevado. Jimmy volvió llorando en el coche como un niño". Ante esto, Bertín preguntó que si lo que no quería era sufrir: "Desde luego", contestaba tajante el periodista.

Y es que el cantante se mostraba reacio a pensar que su amigo había tirado la toalla por completo: "no puedo creer que no te duela", aseguraba. “Yo no puedo hacer nada, ella no quiere. Yo respeto la libertad que ella tiene. Ella ha elegido no verme y no voy a estar mendigando cariño”, respondía Giménez-Arnau.