Este miércoles 1 de marzo, Vicky Martín Berrocal acudía al plató de 'El programa de Ana Rosa' y daba a conocer su opinión sobre el reencuentro histórico de Manuel Díaz y su padre. La diseñadora acudía al programa para promocionar su libro, 'La felicidad ni tiene talla ni tiene edad' en el que ofrece ayuda a todas aquellas mujeres que por exigencias de la sociedad actual se han sentido inseguras o acomplejadas por su físico. "Yo he llorado con una talla 40 y con una 46, el ser feliz no es cuestión de tallas", contaba la onubense.

    También ha tenido la oportunidad de hablar sobre la reconciliación entre su ex marido y su padre. Fue el pasado 14 de febrero cuando 'Los Cordobeses' sorprendieron al mundo compartiendo una foto juntos en las redes sociales. A parte también protagonizaron un encuentro público cuando Manuel Benítez fue proclamado V Califa del Toreo, y todos nos emocionamos con ese amor fraternal. La familia del torero está de lo más contento que este gran paso. ¿Cuándo conoció la diseñadora a 'El Cordobés' padre? "El día que conozco a Manuel Benítez yo estaba en Linares hablando por teléfono con su hijo", recuerda y es que Vicky y Manuel Díaz estuvieron casados 2 años. "Hubo un momento que dije: 'Si esto no pasa, me encantaría que la niña sí conociera a su abuelo'. Mi hija me dio una contestación que ahí entendí quién era mi hija", y es que la joven tenía claro que si no se cumplía lo que su padre llevaba luchando durante años, ella no iba a dar ningún paso. "Me dijo: 'Yo no pienso conocer a mi abuelo si mi abuelo no conoce a aún a mi padre. Esto no va a pasar, mamá'. Y ahí lo dejé".


    Este pasado martes 28 de febrero, Manuel Benítez era condecorado con la Medalla de Andalucía y a la cita acudía su mujer, María de los Ángeles Quesada, así como sus hijos Julio y Manuel. Este último acompañado de su esposa, Virginia Troconis, y su hija pequeña, Triana. "Yo a Manuel Benítez le he tenido mucho cariño. Yo hace dos años sabía que esto iba a pasar. Esa generosidad de Manuel de no juzgar. Él ha tenido que aguantar. ¿Le hubiera gustado hacerlo antes? Probablemente. Ahora es un hombre completo. A él le faltaba eso. Son 54 años y se lo merecía. Todo esto llega en esta vida. Y todo pasa cuando tiene que pasar. Por fin ha pasado lo que tenía que pasar. Esto es una felicidad para todos. Mi hija tiene un abuelo, y un abuelo de carne y hueso. Yo estoy feliz, llevo tiempo viviendo con esta historia", contaba feliz.

    HARPERCOLLINS La felicidad ni tiene talla ni tiene edad

    La felicidad ni tiene talla ni tiene edad