- Las mejores imágenes de la vida de Tamara Falcó
- Descubre todos los novios de Tamara Falcó: sus ex parejas
- Íñigo Onieva: todo lo que tienes que saber sobre el marido de Tamara Falcó
Carolina Molas, la madre de Íñigo Onieva, es una mujer muy correcta, bella y educada, que ya gozaba de una cierta fama antes de que su hijo contrajera matrimonio con Tamara Falcó. Estaba considerada como una infuencer en las redes sociales por su target de edad mediante posts que hacen hincapié en un lifestiyle sano positivo con tendencia hacia los temas de moda, los viajes y la gastronomía. Acumula más de 2.300 seguidores y eso que su cuenta de Instagram es ahora privada.
Pese a lo mal que lo pasó antes de la boda cuando la pareja rompió de forma temporal, cuando llegó incluso a llorar antes los reporteros, Carolina sabe manejarse bien cuando le preguntan por su hijo y su nuera. Carolina llegaba al aeropuerto de Madrid justo cuando acaba de celebrarse el primer aniversario de boda de la pareja. Con respecto a cómo los ve como pareja ha contestado que "están muy felices", y en cuanto al restaurante de su hijo, que ha recibido en los últimos días todo tipo de alabanzas, incluidas la de Paula Echevarría, afirma que "va muy bien".
Otras de las cuestiones que más interesan es el posible embarazo de Tamara, algo a lo que Carolina reacciona con discrección, como puede ver en el video de arriba.
Tamara Falcó ha hablado de sus deseos de ser madre
Tamara no oculta que desea formar una familia más amplia. Ella es quien puede hablar del tema cuando quiera. Y lo ha hecho con frecuencia. Incluso explicó que Íñigo y ella estaban visitando una clínica de pronanotecnología, allí se siguen tratamientos para aumentar las posibilidades de tener un hijo basados en el método Creighton, compatibles con la conciencia de la marquesa de Griñón. Tamara no va a recurrir a atajos clínicos no permitidos por la Iglesia Católica.
La marquesa de Griñón, que ya ha cumplido 42 años,ha asegurado que "cuando venga seré feliz". No era algo que le obsesione: “No tengo presión. Voy bastante a mi bola. Depende de Dios”. Para la hija de Isabel Preysler, es el destino quien tiene la última palabra: “Tengo plena confianza: si viene, fenomenal; y también conozco a matrimonios felices sin niños”.












