Este martes 28 de enero, gran parte de la familia Flores se ha reunido por una buena causa. El 16 de mayo de 1995 fallecía Lola Flores. Una de las estrellas de la música más reconocidas y más carismática de la historia de España. Son muchos las que aún recuerdan sus canciones o todos los momentazos que protagonizó a la largo de su vida, y los que más la añoran son sus familiares. Este martes, parte del clan Flores han acudido a uno de los eventos familiares más importantes de los últimos años.

Han pasado 30 años de la muerte de la artista y sus hijas, Lolita y Rosario Flores; sus nietos, Alba Flores y Guillermo Furiase, han estado en la Casa de Lola Flores, que se convertirá en el Museo homónimo, donde los fans de la cantante podrán ver objetos y recuerdos personales en forma de homenaje de todo lo que rodeaba a la artista.

homenaje lola flores
Gtres

Ha sido una mañana llena de emoción, en la que los miembros de la familia se han mostrado muy cercanos contando anécdotas de todo el clan. Durante la presentación, Rosario no ha podido contener las lágrimas de la emoción al hablar de lo que significa este homenaje para todos ellos: "Estamos muy ilusionados, porque esta era la ilusión de mi madre. Habrá un montón de cosas de mi madre, de mi hermano, de mi padre...", ha dicho la coach de 'La Voz'. "Llevo 33 años y soy la más pequeña... Tengo muchos premios y cosas que contar, muchas canciones y experiencias. Sé que somos muy queridos por el público. Todo el mundo va a venir con mucha ilusión. Si yo no soy la que más les gusta, tienen de Lolita y si no de mi hermano", decía la artista.

A la salida, Rosario atendía muy amablemente a la prensa y también confesaba la emoción que sintió en la última entrevista que dio su hermana. "A mí me hizo llorar cuando habló de mí y de mi hermano, me emocioné mucho", confesaba la intérprete de 'Algo contigo'.

La sincera entrevista de Lolita Flores con Jordi Évole.

Lolita fue la segunda invitada de la sexta temporada de 'Lo de Évole' y concedió una de sus entrevistas más sinceras. "Con la muerte de mi hermano no pude hacer entrevistas. Trabajaba, eso sí. "Hay muchos camerinos en España de patadas mías. De puñetazos en la pared. De espejos rotos. Yo terminaba un concierto y tiraba sillas (...) Fue un año y medio de locura absoluta en mi interior. Bebía, tomaba coca, me acostaba a las tantas... Ponía los discos de Moncho, me ponía mi botella de whisky y una caja de pañuelos y a escribir y llorar", contó la cantante.