Hoy es un día complicado para el clan Pantoja. Tras 11 años de relación, Kiko Rivera e Irene Rosales han decidido romper su relación y tomar caminos por separado, tal y como los dos les han confirmado a la revista Semana este 27 de agosto. La ex pareja llevaba 9 años casados y tienen dos preciosas hijas en común, Ana, de 9 años, y Carlota, de 7. Kiko e Irene han puesto, así, punto y final a una bonita relación en la que han sorteado todo tipo de vicisitudes, como los problemas de adicciones de Kiko, los rumores de infidelidad por parte de él y la mala relación del joven DJ con su madre, Isabel Pantoja, y también con su hermana, Isa.

Kiko Rivera cierra un capítulo, pero no desde el rencor, sino desde la gratitud: "Lo vivido queda en el corazón, y lo que viene, aunque diferente, puede ser más sano, más real y más honesto", decía y a lo largo del texto, insistía en que esta ruptura marca una transformación personal, no una derrota: "El futuro es incierto, sí, pero también está lleno de posibilidades". Una dura situación de la que nadie de su familia se ha pronunciado. Ni siquiera Anabel Pantoja.

anabel pantoja
instagram

El pasado lunes, 25 de agosto, Anabel anunciaba un cambio de vida. Con una breve pieza audiovisual que tan solo dura unos segundos en la que muestra cómo sale de su vivienda, en Canarias, la joven anunciaba nuevo proyecto. Un cambio que ha empezado mal.

Mediante Instagram, Anabel Pantoja ha mostrado que en su primer día de trabajo se ha cogido un constipado de esos que te dejan en la cama tirada. "Ha sido llegar y tener una gripe que hacía años que no tenía. No recuerdo tener tantos mocos", explicaba. Lo hacía en un vídeo en la que le podíamos ver un poco alicaída y con la zona de la nariz rojiza por "sacarme tantos mocos".