Este miércoles, 3 de septiembre, Andrés Burguera se sentaba con Sonsoles Ónega para responder a todas las críticas que ha recibido por su cambio físico. Tras varios años apartado de la vida pública, el hijo de Andrés Pajares era captado disfrutando de un tranquilo paseo por la capital con un cambio físico claro. La última vez que vimos a Andrés Burguera fue en el año 2019 en la presentación del libro de su padre, Andrés Pajares, 'Mis memorias antes de que se me olviden'. Pajares volvía a la actualidad por la puerta grande con este libro con el apoyo de muchos famosos como Millán Salcedo, Josema Yuste o Pedro Ruiz. Entonces, la imagen de Andrés Burguera poco o nada tenía que ver con la que tiene ahora. Además, Andrés pasaba horas en el gimnasio cuidando de su físico.

Para algunos, Andrés está irreconocible, pero otros ponen de relieve que el hijo del mítico actor tiene ya 58 años y que poco o nada queda del joven treintañero que se recorría los platós y conquistando corazones por doquier. Un revuelo por su inesperada transformación física al que él mismo ha hecho frente desde 'Y ahora Sonsoles'.

andrés burguera
Antena 3

"Estoy estupendo, bueno, se hace lo que se puede”, aseguraba, a la vez que entendía que “habrá gente a la que le gustaré y gente a la que no”. Parece, por lo que ha demostrado en la entrevista con Sonsoles, que lo que opina la gente no le importa mucho, pues sabe que tiene su público y sigue teniendo suerte en el amor: “Es que, sino, no ligas”. Es por ello que sus días lejos de la televisión ahora transcurren entre “la lectura, las traducciones y el gimnasio y los buenos alimentos”. "Me veo más normal que unas lentejas, por fin no me tiño las canas", afirmaba Burguera y confesaba estar en su mejor momento.