Tamara Falcó y su marido, Íñigo Onieva, han disfrutado de unas fiestas de lo más especiales en España. Lejos de poner tierra de por medio, como en anteriores ocasiones, el matrimonio ha querido celebrar las Navidades en Madrid. Si el 31 de diciembre, Tamara Falcó disfrutaba de una comida familiar con los Falcó en los que hacía balance de su 2025, el día de Nochebuena parece haber disfrutado de la compañía no solo de su madre, Isabel Preysler, sino que también de gran parte de la familia de su marido. Así lo ha desvelado la creadora de contenido en sus redes sociales, donde ha compartido imágenes de la velada que disfrutaron en la noche más especial del año en la que tampoco faltaron Ana Boyer y la familia de Fernando Verdasco. Isabel Presyler se convirtió en la anfitriona perfecta de una velada navideña repleta de lujo y buen rollo.

Tamara Falcó e Iñigo Onieva han reunido estas Navidades a sus dos familias

Ha sido la marquesa de Griñón quien ha desvelado cómo vivieron las Navidades este año en Villa Meona. Carolina Molas, suegra de Tamara se ha traslado a la exclusiva urbanización en Puerta de Hierro, donde tiene la reina de corazones su casa, desde su casa situada en otro exclusivo barrio de la capital, La Moraleja. Además, a la mesa se sumó la abuela del empresario, María Eugenia Urririaciorraga, quien parecía celebrar su cumpleaños, pues posa en una de las imágenes frente a una tarta de cumpleaños.

Todos juntos disfrutaron de una agradable velada en la que también estuvieron presentes Ana Boyer y Fernando Verdasco. El tenista también se llevó a sus padres José Verdasco y Olga Moreno y su hermana pequeña, Ana.

La colaboradora de 'El hormiguero' ha compartido en Instagram un llamativo carrusel en el que se puede ver la enorme lista de invitados. "Navidades muy especiales. Poder estar todos juntos fue, simplemente, un regalo", ha indicado en el título para la ocasión Tamara Falcó. La marquesa abre su álbum de fotos con un posado de lo más especial junto a su hermana, Ana Boyer, escoltando a su madre, Isabel Presyler y a Carolina Molas, madre de Íñigo Onieva, que aparecen abrazadas en el centro de la instantánea.

Tamara no solo ha mostrado unas instantáneas de lo más personales e íntimas, sino que, además, ha dejado entrever algún que otro plato del menú y la elegante decoración escogida para la velada navideña: mantel y servilletas rojas, platos customizados para la ocasión, copas y centros de mesa con piñas y velas que brindaron a la velada un ambiente de lo más festivo. El caviar parece haber sido el plato estrella de la noche, que se cuela en una de las fotografías de este carrusel.