- Las 50 famosas españolas más guapas: cantantes, actrices...
- Así es la luminosa casa de Alba flores en el centro de Madrid en tonos blancos y con grandes estanterías para libros
- La casa de lujo de Anita Matamoros a sus 25 años: así es su dúplex de un millón de euros en una de las zonas más exclusivas de Madrid
Sofía Ellar acaba de lanzar nuevo disco, 'Ellar', el más personal de su vida y que ya le está dando grandes alegrías. Pero es que, además, la británica de nacimiento está en un excelente momento personal. Mucho ha llovido desde la última vez que se sinceró en DIEZ MINUTOS, y en este tiempo hasta se ha casado: en diciembre le dio el 'sí, quiero', a Fernando, a su media naranja, que ha esperado toda la vida. ¡Y juntos planean formar una familia! "Cuando Dios quiera", dice. También recuerda sus comienzos: "De pequeña siempre quería ir a 'Lluvia de estrellas'. Y mis padres, ni locos".
Cuarto disco y con tu apellido por título, 'Ellar'.
Se iba a llamar Du Soleil hasta que me di cuenta de que era lo más yo que he hecho hasta ahora. Además, quería reivindicar mi apellido, que poca gente sabe pronunciar. En él se recogen muchas vivencias personales y profesionales.
¿Cuánto te ha costado escribirlo?
He estado tres años tejiéndolo, pero realmente casi todas las canciones estaban terminadas desde hace tiempo. Pero como me ocurre siempre con todo, pido frenar porque siento que hay una canción que falta. En este disco ha sido 'Sólo yo', que hago con Juan Vegas. Una canción de amor con destinatario, con nombre y apellidos, pero que no merece protagonismo porque fue… Y aún ha salido una canción desde el amor.
Vuelves a autoproducirte.
Me lo he pensado porque no sabes el esfuerzo que es, el trabajo que lleva… ¡y el dinero! Es superdifícil ser una artista independiente porque estás continuamente jugándotela.
Para ti no es tan difícil porque tu frase siempre ha sido: "Yo puedo sola".
Eso lo he dicho desde pequeña, cuando hacía los deberes con mi madre y ella me ayudaba. Pero la verdad es que ahora, cuando lo pienso bien, me digo a mí misma que hay que tener cuidado, porque cuesta mucho y a veces no es nada inteligente.
Bueno, tú nunca estás sola. Tu familia siempre te apoya.
Esta industria no es nada fácil si no la conoces desde pequeña. A mí hay veces que la gente me pregunta: "¿Pero tú, además de la música, a qué te dedicas?". Hay mucho trabajo detrás, muchísimo.
¿Cómo fue el día que dijiste en casa: "Yo tengo una carrera, pero me voy a dedicar a la música"?
Ese día vino de la mano de mi Trabajo de Fin de Grado, que era Sofía Ellar. Yo me fui al registro de Marcas y Patentes. Todo lo llevé con la seriedad que merecía, pero nunca pensé que eso iba a llegar ahí. Pensé: son seis meses a los que me voy a entregar en cuerpo y alma, haz algo que te guste. Y mi pasión siempre había sido la música. Lo máximo a lo que podía llegar era a empaparme del business y ser una buena representante. La vida es muy larga y da muchas vueltas, así que cuanto más preparada estés, mejor. Pero cuando tuve el trabajo en la mano pensé: es un trabajazo, y me puse a hacer la empresa de mi vida.
Y lo petaste.
Sí, mis padres son muy exigentes. Están superorgullosos de mí, pero siempre me han hecho trabajar mucho. Y creo que esa es la clave para que no se despeguen los pies del suelo.
Si hay algo que tienes fiel es tu público.
Es que no los siento como fans, sino como familia. Pero también te digo que yo separo mucho Sofía Ellar de Sof, porque también lo necesito. Dejar colgado al personaje es muy sano.
¿Te parece un halago que te digan que tienes muy buen directo?
Sí, sobre todo en este mundo, que es todo Autotune: pinchas ahí y ya sale todo disparado y preparado.
A ti te da igual tocar en un sitio pequeño que en un megaestadio.
Totalmente, y te diría que me pongo más nerviosa en un sitio pequeño. Siento mucha responsabilidad porque les veo las caras. En un estadio son puntos. Pero a mí el directo me da vida, es la droga de mi vida. Eso y la composición.
Compones desde niña.
Yo tenía una profesora que se llamaba Miss Maissi y ella me dio un cuadernito y me animó a escribir poesía.
¿Se han cumplido los sueños que tenías de niña?
Lo de ser cantante, sí. Yo de pequeña siempre quería ir a 'Lluvia de estrellas'. Y mis padres, ni locos. "Tú, estudia", me decían (risas). Pero ahora que lo pienso, creo que sí que he hecho muchos check.
Ahora mismo estás en un momento vital fantástico. ¡Te has casado!
Sí, y estoy feliz. Ha sido algo muy discreto. No hablo mucho de mi vida, pero existe y no voy a ocultarle a la gente que me sigue algo tan bonito. Fernando y yo lo teníamos muy claro. Hemos hecho una boda civil con las familias y ya está.
¿Y habrá boda religiosa?
Por supuesto que llegará, porque lo queremos los dos. Pero ahora queríamos estar legalmente casados y poder, si Dios quiere, formar una familia.
¿Te apetece ya?
Sí, me apetece mucho, así que cuando llegue, bienvenido será. También te digo que lo compatibilizaré con mi trabajo.
¿Cómo es Sofía en un día para ti?
Yo soy muy activa, aunque reconozco que los últimos meses he bajado muchísimas revoluciones. No sé si ha sido la boda, el disco, que he cambiado de equipo… Todo eso ha supuesto un año sin subirme al escenario, pero con muchísimo trabajo hasta encontrar lo que estaba buscando. A la presentación de mi disco vinieron 300 personas. ¡Eso es como una boda! Fíjate que cuando terminé todo, me desmayé en la boda de una amiga. El cuerpo me dio un susto y ahora estoy en un momento chill: poniendo mi casa bien, sintiendo que estoy casada, el compromiso…
Pero bueno, con Fernando lo has tenido clarísimo.
Sí, sí. De hecho, le pedí yo matrimonio porque me adelanté el día 24 de diciembre. Le pedí a mi amiga Belén, de 'Morir de Amor', que le hiciera una cruz con una bolita turquesa en el centro y nuestras iniciales. Cuando se lo di, Fernando me confesó que él también le había encargado a Belén un anillo para pedírmelo en enero o febrero (risas). Pero bueno, ya haremos la boda religiosa, que ya aviso: va a ser un fiestón.
Santander es tu refugio.
Totalmente. Santander es bañarnos en vaqueros, amor de anticuario, patas de alambre… Es mi casa, mi tío Carlos Cámara… Ese mar Cantábrico es casa.
¿Ya has llevado a Fernando a Santander?
Por supuesto. Es tan polvorilla como yo. Y le puedes llevar a todos lados: es educado, divertido, habla de todo… Para mí es un súper hombre.
¿Cómo te cuidas?
Pues mira, estoy descansando mucho, durmiendo mucho y haciendo deporte: nadar en el mar, pasear por la Casa de Campo… Y haciendo ejercicios de fuerza, sobre todo siendo mujer. También miro mucho lo que como: verduras, proteínas… Y en el orden en que los como. Soy muy friki en esto (Risas).
Los secretos de Sofía Ellar, al descubierto en DIEZ MINUTOS
Antes de irme a la cama… Me pongo posts de meditación y me hago mi rutina de 'skincare'
Nada más levantarme… Trato de estirar y poner música de naturaleza, respirar y organizar y ordenar mi casa (templo)
Mi perfume favorito… de CREED, 'Silver mountain water'
Mi plan perfecto… Una puesta de sol en buena compañía
Mi canción favorita... 'Como lo vivas', una canción mía
Los favoritos del maquillador Pablo Cerdán para Sofía Ellar
Sofía Ellar, con el equipo de DIEZ MINUTOS
DIEZ MINUTOS se cita con Sofía Ellar en... Hotel Canopy by Hilton Madrid Castellana
Quedamos con Sofía en uno de los hoteles más bonitos de la capital, el Canopy by Hilton Madrid Castellana (Pl. de Carlos Trías Bertrán, 4). Cuenta con tres restaurantes y bares, incluido Planta Z, el 'food truck' en la terraza, que también tiene piscina. Un lujo en pleno centro.
Texto: Susana Jurado | Fotografía: Pablo Sarabia | Ayudante de fotografía: Sara Guillén | Estilismo: María Pulido | Maquillaje y peluquería: Pablo Cerdán | Agradecimientos: Hotel Canopy by Hilton Castellana

























