Sarah Santaolalla no perdona a Pablo Motos. Este pasado miércoles, 11 de febrero, el presentador del programa de Antena 3 se disculpaba en directo tras un comentario totalmente inapropiado de una de sus tertulianas. El martes, Pablo Motos abrió la mesa política de 'El Hormiguero' con el desayuno que se había celebrado por la mañana en el que Felipe González aseguró que si Pedro Sánchez seguía siendo el candidato, "votaría en blanco". Tras dar los colaboradores sus opiniones y antes de cerrar el debate, el valenciano señaló que "estaba viendo Cuatro y he oído a una tertuliana decir que Felipe González, por estas declaraciones es un traidor". La tertuliana de la que estaba hablando era Sarah Santaolalla y en ese momento, Rosa Belmonte, soltó el desafortunado comentario: "¿Esa que es mitad tonta, mitad tetas?".

"Lo vamos a pasar estupendo esta noche, pero antes de empezar permitidme que pida disculpas por un comentario desafortunado que hizo ayer Rosa Belmonte en la tertulia. A veces pasa que con la velocidad del directo a la vez que dices algo estás pensando que no deberías haberlo dicho, pero eso no quita que metimos la pata. Como no es el estilo de Rosa no ni el del programa queremos pedir las más sinceras disculpas. Gracias por entendernos y nos esforzaremos para que no vuelva a suceder", se disculpó el presentador mientras miraba a cámara, ponía las manos en señal de disculpas e inclinaba la cabeza en un claro gesto de que asumía la metedura de pata.

Sarah Santaolla no perdona a 'El Hormiguero'

Aunque Pablo Motos, en nombre del programa, y Rosa Belmonte se disculparon públicamente, de nada le ha valido a la analista política. "Soy yo la mujer a la que has atacado y humillado desde un programa de máxima audiencia por mi intelecto y aspecto físico. Tengo nombre y apellidos... y dignidad", se ha referido a la tertuliana en su plataforma de X. Pero también por esta vía, ha tenido algo que decirle al presentador.

"¿Con quién os disculpáis? ¿Quiénes os entienden? No son unas disculpas, es una tomadura de pelo. Primero me humillasteis, después os reísteis y ahora protegéis a la agresora y me ninguneáis obviando mi nombre y mis apellidos. Es un machaque constante y una agresión sin límites".