- Sara Carbonero, los 5 momentos más dolorosos que han marcado su vida
- Las presentadoras españolas más guapas de televisión
- Las mejores fotos de la vida de Sara Carbonero
La periodista Sara Carbonero (42) ha vuelto a sufrir un nuevo revés en su vida, y es que este 13 de abril se ha conocido la triste noticia del fallecimiento de su madre, Goyi Arévalo, tras varios años de lucha con problemas de salud. Fue en el año 2024 cuando se supo que su madre estaba ingresada en el mismo centro médico donde Sara se trató su cáncer de ovario, que le fue diagnosticado en 2019. Sin embargo, y a pesar de aquel paso por el hospital, no se llegó a saber el motivo. Ahora, dos años después de aquello, Goyi ha muerto en un 2026 que ya empezó siendo complicado para la presentadora por su paso por un hospital de las Islas Canarias tras la Nochevieja, y que ahora se revela ya, cuando solo llevamos 4 meses del año, como un 'annus horribilis' para ella. De momento, uno de los pocos detalles que se conocen es que será despedida este lunes a las 17:30 horas en la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción en su pueblo natal de Toledo, Corral de Almaguer.
Goyi ha sido siempre uno de los grandes pilares en la vida de Sara, tanto en los buenos momentos como en los peores, de los que desafortunadamente ha habido muchos en los últimos años. De hecho, fue su gran apoyo durante su lucha contra el cáncer, algo a lo que Sara estará siempre eternamente agradecida, y también durante su último susto de salud. De hecho, el pasado mes de marzo, Goyi cumplió años, y Sara lo celebró con una publicación en sus redes sociales en la que mostró su amor incondicional a la mujer que le dio la vida, y a la que hoy tiene que despedir con mucho dolor: "Feliz cumpleaños, mamá. No podemos quererte más", escribió junto a una foto de ella en la playa con sus nietos, Martín y Lucas.
Las palabras de Sara Carbonero sobre su madre, Goyi Arévalo
"Dulce, generosa y fuerte". Así es como definió Sara Carbonero a su madre cuando, después de años sin querer hablar de su enfermedad, por fin decidió quitarse ese peso de encima y hablar directamente de la palabra 'cáncer' en un acto organizado por la revista Elle a finales de 2024, algo que le costó años pronunciar, incluso cuando ya estaba prácticamente recuperada. Un momento que aprovechó también para señalarla como "la responsable de mis recuerdos de infancia más felices", y aunque también remarcó su "paciencia inagotable", reveló que tanto ella como su hermana, Irene Carbonero, fueron "las personas que más sufrieron conmigo", durante su lucha. "Es la que me carga las pilas, me pinta las alas y me ha dado no solo la vida, sino la lección más grande sobre cómo vivirla", dijo en aquel momento también, añadiendo que siempre fue "consuelo en cualquier lugar, momento o circunstancia de la vida".













