Alejandro Sanz ha abierto su corazón a Jordi Évole en la última doble entrega de su programa de entrevistas 'Lo de Évole', que emitió La Sexta este domingo 26 de abril. El cantante se ha sincerado sobre su vida: desde los momentos que marcaron su infancia hasta la depresión que le obligó a parar para cuidar su salud mental o su nueva relación con Stephanie Cayo. "Es muy bonito estar enamorado. Y estoy enamorado, sí", le contó al comunicador cuando este le dijo que, durante los días que habían compartido, les había visto muy enamorados, hablando por teléfono en varias ocasiones. Precisamente la actriz llamó a Alejandro Sanz durante una de sus conversaciones con Jordi Évole y el presentador aprovechó para decirle que les veía muy bien y que esperaba que durasen mucho tiempo porque el cantante le había confesado que volvía a creer en el amor para siempre. Además, repasó su infancia y sus inicios en la música. "Mi padre me hizo pagar mi primera guitarra con mi paga semanal", dijo.

"Cuando me diagnosticaron la depresión, el sitio en el que más a salvo me sentía era sobre un escenario", aseguró Alejandro Sanz, quien recomendó sus 5 series favoritas, a Jordi Évole durante el tiempo que compartieron entre Washington y Nueva York, donde el cantante dio dos de sus conciertos. Mientras recorrían algunos de sus lugares más emblemáticos como el National Mall o Central Park, charlaron de la trayectoria personal y profesional del artista tras el éxito de su documental 'Cuando nadie me ve'. "Me siento en un buen momento para hacerlo. En este momento de mi vida estoy tan a gusto con todo: mi trabajo, mi familia, mi vida y me siento con fuerza de poder afrontar cualquier cosa", dijo.

alejandro sanz con jordi evole
La Sexta

Alejandro Sanz, que ya se sinceró sobre el amor con Vicky Martín Berrocal, compartió algunos detalles de su infancia y aseguró que fue un niño solitario. "De chico era más solitario, me gustaba jugar solo, meterme en mi mundo… Después, más mayor, sí, tenía pandilla" y cómo le marcó una profesora de Lengua que tuvo en el colegio. "Me despertó las ganas de leer; contaba las cosas de una manera muy bonita. Era de Granada y tenía esa cosa bucólica de contar las cosas. Mucha gente no le prestaba atención, pero a mí me dejaba embobado cómo contaba... Siempre recuerdo los olores, cómo olía el aula, las tizas, la goma de borrar, los pupitres de madera, fuera empezaba a anochecer... A mí me encantaba, tenía un rollazo para soltar la imaginación" y reveló que lo primero que escribió fueron poemas de amor y que le encantaban los poetas románticos como Espronceda o Bécquer. Además, reveló que no era muy buen estudiante. "Siempre aprobaba Literatura e Historia y Matemáticas muy mal, aunque estoy convencido de que eso depende mucho de quién te dé la materia", dijo.

Alejandro Sanz habla de su infancia y de su primera guitarra

Alejandro Sanz, que en 2025 se vio envuelto en una polémica con una exempleada, explicó a Jordi Évole que le están haciendo un museo en el pueblo de su madre. "No quería que fuera un museo de cositas, sino que pudieras entrar en el mundo en el que me he desenvuelto toda mi vida. Hay pocos objetos, pero uno de los que hay es una raqueta y pone 'Mi primera guitarra' y es así porque así empezó mi mundo, como yo soñaba. Mi padre me regaló una raqueta y yo cogí la raqueta y me puse delante del espejo imaginando que era una guitarra y tengo esa raqueta. Él lo vio porque mi padre ya tocaba la guitarra. Mi padre, lo siguiente que hizo fue regalarme una guitarra, una guitarra rota por todos los lados, pero me sirvió" y reveló por qué le apuntaron a clases de guitarra.

"Mi madre lo que quería era quitarme del medio para que ella pudiera descansar porque nos criaba sola, porque mi padre viajaba mucho, y nos quiso poner actividades a mi hermano y a mí. Había una academia de kárate; mi madre nos fue a apuntar y la academia estaba cerrada, pero había una de guitarra al lado y me apuntó a la de guitarra. Os habéis perdido un karateka", bromeó Alejandro Sanz con Jordi Évole y le explicó la bonita historia detrás de su primera guitarra. "Y la guitarra que todavía hoy tengo y que la llamo 'la abuela' esa me la tuve que pagar yo y fue mi padre y eso no se lo perdoné en muchos años... Yo pensaba en ese momento, en ese momento en el que uno cree que se lo merece todo, que mi padre me tenía que haber regalado esa guitarra, pero mi padre hizo una cosa que estaba muy bien hecha. Y es que me hizo pagar la guitarra con mi paga semanal. Estuve sin cobrar la paga ni se sabe... Cuando yo salía del cole, había una tienda de guitarras de José Ramírez y siempre pasaba por ahí y al escaparate a mirar la guitarra. No era una gran guitarra, pero hoy es la mejor guitarra del mundo. Esa guitarra ha escrito 'Mi soledad y yo', 'Corazón partío' o 'Y si fuera ella', esa guitarra ha escrito todo y ahora suena porque las guitarras lo único que necesitan es que las toquen", dijo.