Marcos Llorente (31) es un maestro con el balón. El madrileño está actualmente concentrado con la Selección Española en Estados Unidos por el Mundial de Fútbol, el segundo al que ha sido convocado, y si bien la primera vez La Roja nos dejó en Catar con la miel en los labios al caer en octavos, esta vez, cuatro años después, podrán resarcirse y devolvernos la ilusión por ganar la Copa del Mundo. Ahora Marcos está totalmente enfocado en su misión de tratar de salir victorioso con el resto de la plantilla, pero es inevitable, y más en estas fechas, mostrarse ilusionado también por las ansiadas vacaciones de verano, para las que probablemente ya tenga planes organizados entre dos de sus destinos favoritos más allá de regresar a la comodidad de su casa en la exclusiva urbanización La Finca, en Madrid: Mallorca y Marbella.
El número 14 del Atlético de Madrid, que antes de marcharse a Estados Unidos se escapó unos días para recargar pilas a Ibiza, es un enamorado tanto de la isla como de la lujosa ciudad malagueña, y es que además son dos de los destinos favoritos de la 'jet-set' nacional e internacional, o incluso de la Familia Real española. No en vano, Mallorca fue la isla elegida por Marcos y su mujer, Patricia Noarbe, para darse el 'sí quiero' en una preciosa boda en 2023. El matrimonio, junto a su hija Amor, ha veraneado en numerosas ocasiones en ambos destinos, pero si tiene predilección por uno en concreto, es Cala d'Or, su refugio mallorquín en la época estival, un lugar con mucha historia y que incluso fue epicentro de batallas de piratas hace 5 siglos.
Así es Cala d'Or, la impresionante zona costera donde veranea Marcos Llorente con su familia
Cala d'Or es un enclave paradisíaco al sureste de la isla de Mallorca que apenas supera los 4.000 habitantes censados. Sobre sus acantilados, donde rompen las olas del mar Mediterráneo, se erigen villas de lujo que pueden ir desde el medio millón hasta rozar los 6 millones de euros. Unas casas al alcance de pocos, pero que sin duda Marcos, con los más de 8 millones que cobra al año del Atleti, se lo puede permitir casi sin pestañear. Cala d'Or, que literalmente se traduce como 'playa de oro' al castellano, pertenece al municipio de Santanyí, y verdaderamente hace honor a su nombre, porque las vistas desde las calas de la zona no tienen nada que envidiar a las que se pueden encontrar en Mykonos, Capri, Cerdeña o el Caribe.
Esta zona de la isla, además, cuenta con un interesante pasado histórico, no solo por monumentos como Es Fortí, una fortaleza militar construida en 1730 en la bahía de Cala Llonga, hoy transformada en el puerto deportivo Marina de Cala d'Or; en su día, albergaba cuatro cañones para defender la costa sureste de la isla, y es que durante los siglos XVI y XVII, Mallorca era asediada constantemente por piratas berberiscos que llegaban en corsarios dispuestos a hacerse con el territorio, sus bienes y sus rutas comerciales. Hoy en día, sus ruinas, bastante bien conservadas, están abiertas gratuitamente al público.
Marbella, el otro refugio de lujo de Marcos Llorente y Patricia Noarbe en verano
Por supuesto, un futbolista de la altura astronómica de Marcos Llorente no podía tener solo un lugar favorito para vacacionar, y después de Mallorca, también ha desconectado mucho en Marbella. La ciudad costera malagueña es, especialmente desde los años 70 y 80, el refugio estrella entre famosos, VIPs y millonarios, y por ello ya es el segundo municipio más caro de toda España para adquirir una vivienda. De hecho, Marbella tiene el 'honor' de de poseer ocho de las diez casas más caras de España, que oscilan entre los 22 y 35 millones de euros. Concretamente, la que se dispara hasta los 35 millones está situada en la extremadamente lujosa urbanización de Las Lomas, y consta de 16 habitaciones y unos 2.000 metros cuadrados construidos en una parcela de 9.000.
Hasta donde sabemos, esa casa no pertenece a Marcos Llorente, pero con esa referencia ya nos hacemos una idea de que Marbella es el lugar propicio para el lujo desorbitado, si bien la casa en la que suelen veranear tampoco se queda atrás, porque en las imágenes que ha compartido el propio futbolista de sus vacaciones de otros años en la zona, se pueden advertir detalles como una preciosa y amplia terraza en lo alto de un acantilado con vistas al mar; además, la vivienda cuenta con bar, gimnasio propio, piscina y varias habitaciones con baño en suite, además de estar rodeada de vegetación y campos de golf.
"Momentos pequeños que lo hacen todo grande: familia, amigos, golf, mar, paseos sin prisas, mesas hasta arriba de comida, cielos sin estelas que invitan a parar y mirar, risas compartidas, amaneceres llenos de paz, tardes interminables jugando al impostor, conversaciones que se alargan sin mirar el reloj y recuerdos que se quedan para siempre", escribió Marcos en sus redes sociales desde su refugio marbellí, al que, seguro, está deseando volver tras el Mundial para recargar pilas y tomar el sol sin protección, como él mismo defiende a pesar de la controversia y en contra de las indicaciones de los expertos.














